Danny Weber
08:29 16-12-2025
© SPhotonix
SPhotonix lleva la memoria 5D al vidrio: discos de 360 TB, lectura óptica y conservación milmillonaria. Ideal para archivo en frío en centros de datos.
La startup británica SPhotonix asegura que su tecnología de almacenamiento basada en los llamados cristales de memoria 5D ha pasado del laboratorio a la antesala del uso práctico. La compañía prevé lanzar proyectos piloto en los próximos dos años para llevar sistemas de archivo en frío sobre vidrio a los centros de datos.
En el núcleo del sistema hay un disco de vidrio de cuarzo de unas cinco pulgadas (127 mm) de diámetro. Un láser de femtosegundo escribe la información como nanoestructuras dentro del vidrio, codificando datos en cinco parámetros a la vez: las tres coordenadas espaciales, además de la orientación y la intensidad de cada estructura. La lectura es óptica, mediante luz polarizada. Según SPhotonix, un solo disco puede albergar hasta 360 terabytes, y el medio podría preservar datos durante 13,8 mil millones de años, aproximadamente la edad del universo. Si esa promesa se confirma fuera del laboratorio, el concepto de “largo plazo” en archivado adquiriría otra escala.
Estos soportes no necesitan alimentación para conservar la información y, por diseño, quedan físicamente aislados (air‑gapped), lo que encaja de forma natural con archivos y repositorios de copias de seguridad donde aceptar unos segundos de latencia no supone un problema. Los prototipos actuales van por detrás de los sistemas tradicionales en velocidad: la escritura ronda los 4 megabytes por segundo y la lectura llega hasta 30 megabytes por segundo. La hoja de ruta apunta a elevar estas cifras hasta 500 megabytes por segundo en tres o cuatro años; hoy suena modesto, pero en el archivo profundo la durabilidad y la densidad suelen pesar más que el rendimiento.
En esta fase inicial, el hardware se calcula en torno a 30.000 dólares para una unidad de escritura y unos 6.000 dólares para una de lectura. El primer lector móvil para uso fuera de laboratorio se espera en aproximadamente un año y medio. SPhotonix ha recaudado alrededor de 4,5 millones de dólares y avanza hacia el siguiente nivel de madurez tecnológica, que implica pruebas en condiciones reales; un hito decisivo para cualquier plataforma de almacenamiento que afirma una resistencia medida en siglos.
El interés por medios de archivo alternativos y no magnéticos va en aumento. Microsoft experimenta con almacenamiento en vidrio bajo el proyecto Silica, mientras otras compañías impulsan soportes cerámicos para bibliotecas robóticas. El giro de SPhotonix es estratégico: en lugar de montar su propio servicio de almacenamiento, la empresa busca licenciar la tecnología e integrarla en centros de datos existentes, una apuesta pragmática que podría facilitar la adopción si se cumplen los objetivos de rendimiento.