Danny Weber
16:16 23-12-2025
© Mechanical Pixel
El Pixel Duo combina una pantalla IPS de 3,5 pulgadas y otra e-ink de 5,2 pulgadas para leer sin fatiga y ahorrar energía. Smartphone de doble pantalla.
Un smartphone conceptual poco habitual, el Pixel Duo, se ha mostrado en línea y propone una mirada fresca sobre cómo se usan las pantallas en los móviles. En lugar de un único panel, la idea combina en el frontal dos tecnologías distintas: una pantalla a todo color y una superficie de tinta electrónica, reunidas en el mismo chasis.
En la parte superior se sitúa un panel IPS compacto de 3,5 pulgadas con resolución de 1280 × 800 y refresco de 120 Hz. Está pensado para tareas donde importan la fluidez y la fidelidad cromática: ver vídeos, navegar por la web, usar la cámara o mostrar widgets. La mayor parte del frontal la ocupa una pantalla e‑ink de 5,2 pulgadas con resolución de 1300 × 838 y 300 ppp, afinada para una lectura cómoda y para trabajar con texto durante largos periodos.
El Pixel Duo se apoya en un reparto práctico de usos. La pantalla e‑ink más grande se adapta a libros electrónicos, notas y otros contenidos estáticos, aliviando la fatiga visual y consumiendo muy poca energía, mientras que el panel IPS asume los elementos dinámicos de la interfaz. En la práctica, eso permite controlar la música o las notificaciones en la parte superior sin dejar de leer en la zona inferior.
Como la mayoría de aplicaciones y la información se mostrarían en el panel de tinta electrónica, muy eficiente, el concepto apunta a una autonomía sensiblemente mayor que la de los smartphones convencionales. Ese enfoque vuelve el dispositivo especialmente atractivo para quienes leen mucho y quieren espaciar las cargas.
El Pixel Duo sigue siendo experimental y no está previsto para producción en masa; aun así, el concepto muestra con claridad cómo los móviles del futuro podrían alejarse de un enfoque de talla única y adaptarse a los hábitos reales combinando tecnologías para ganar comodidad y ahorrar energía. La división se siente intuitiva y, en un contexto de preocupación constante por la batería, resulta discretamente convincente.