Danny Weber
11:44 08-01-2026
© Lenovo
Lenovo presentó en el CES 2026 el Legion Pro Rollable: portátil gaming con pantalla OLED enrollable (16 a 24”), sistema de doble motor y GPUs hasta RTX 5090.
Lenovo podría haber presentado el dispositivo de gaming más atípico de los últimos años. En el CES 2026, la compañía mostró el concepto Legion Pro Rollable, el primer portátil para juegos con una pantalla OLED ultrapanorámica enrollable. Mientras el ThinkBook Plus Rollable se estiraba en vertical, este prototipo lo hace en horizontal, transformando un panel estándar de 16 pulgadas en 21,5 o incluso 24 pulgadas.
El truco que marca la diferencia es un sistema de tensión con doble motor que despliega la pantalla casi en silencio y mantiene el OLED perfectamente plano. Según Lenovo, este diseño reduce vibraciones, reflejos y pliegues, los mismos problemas que las primeras pantallas enrollables no lograban resolver. En un portátil para jugar, eso es clave: cualquier distorsión salta a la vista cuando la acción se acelera, y esta solución parece pensada para mantener la imagen limpia.
Cerrado, el Legion Pro Rollable se comporta como un portátil de 16 pulgadas en lo que la marca llama modo Focus. Si se extiende parcialmente, aparece el modo Tactical a 21,5 pulgadas, planteado como una forma de entrenar la visión periférica y coordinarse con el equipo. Llevándolo al máximo, el modo Arena a 24 pulgadas aspira a sustituir a un monitor ultrapanorámico independiente, dando a los jugadores de esports un espacio de trabajo completo sobre la marcha. La nomenclatura suena grandilocuente, pero ayuda a ordenar el uso de cada escenario.
En el interior, el concepto va a la par de los equipos de juego insignia de Lenovo. Se apoya en una plataforma de la clase Legion Pro 7i con procesadores Intel Core Ultra de gama alta y GPUs de hasta una RTX 5090 para portátil. Aun así, seguimos ante un prototipo: no hay ventana de lanzamiento ni precio, aunque la experiencia de Lenovo con el ThinkBook Rollable sugiere que propuestas como esta a menudo acaban convirtiéndose en productos comerciales.
Si la tecnología llega a la producción en masa, las pantallas enrollables podrían ser el eslabón que faltaba para quienes quieren más superficie de visualización sin cargar con un monitor adicional. La promesa es sencilla: inmersión de gran formato cuando hace falta y portabilidad compacta cuando no, un equilibrio difícil de pasar por alto.