Danny Weber
20:57 21-01-2026
© A. Krivonosov
Descubre cómo los aditivos químicos en el electrolito pueden ralentizar la degradación de las baterías de iones de litio, mejorando su duración en teléfonos y vehículos eléctricos.
La duración de las baterías en teléfonos inteligentes, portátiles y vehículos eléctricos podría mejorar notablemente sin recurrir a tecnologías costosas o exóticas. Los científicos han propuesto un enfoque químico relativamente sencillo que puede ralentizar la degradación de las baterías de iones de litio y preservar su capacidad durante más tiempo.
El principal problema de estas baterías es bien conocido: con cada ciclo de carga y descarga, los materiales internos se descomponen gradualmente. En el diseño clásico de una celda de iones de litio, hay un ánodo, un cátodo y un electrolito por el que se mueven los iones de litio. Durante los ciclos iniciales, se forma una capa protectora en el ánodo, estabilizando el funcionamiento de la batería y evitando una mayor degradación del electrolito, un proceso beneficioso que se ha estudiado durante mucho tiempo.
El cátodo plantea un desafío más complejo. Bajo altos voltajes y cargas prolongadas, el electrolito sigue participando en reacciones no deseadas, lo que hace que la capa protectora sea inestable. Esto acelera el desgaste de la batería y provoca una pérdida de capacidad, especialmente en dispositivos de alta potencia y vehículos eléctricos.
La solución destacada por los investigadores no requiere un rediseño radical de la construcción de la batería. En su lugar, implica añadir componentes químicos especiales directamente en el electrolito. Estos aditivos reaccionan primero con la superficie del cátodo, formando una película protectora más estable que reduce las reacciones secundarias y ralentiza la descomposición del material.
Los experimentos muestran que incluso compuestos químicos baratos y bien conocidos pueden aumentar significativamente el número de ciclos operativos que una batería puede soportar. Lo importante es que este enfoque no requiere materiales raros ni procesos de fabricación complejos, ya que es compatible con las tecnologías existentes.
Los científicos creen que esta optimización es especialmente crucial para los vehículos eléctricos y la electrónica portátil, donde la longevidad de la batería afecta directamente a los costes de propiedad y la vida útil del dispositivo. Aunque el método aún está en fase de investigación, ya se considera una de las direcciones más prometedoras para avanzar en la tecnología de baterías de iones de litio.