La escasez de memoria RAM y su efecto en precios de SSD y electrónica

Danny Weber

12:37 28-01-2026

© D. Novikov

La escasez global de memoria RAM, conocida como RAMpocalypse, persistirá hasta 2027, afectando precios de SSD y electrónica. Inversiones como la de Micron no aliviarán el mercado a corto plazo.

La escasez global de memoria RAM, que los expertos de la industria han bautizado como "RAMpocalypse", podría prolongarse mucho más de lo previsto. Los analistas advierten que la falta de chips DRAM y NAND persistirá al menos hasta finales de 2027, con los precios de los SSD como primera víctima a corto plazo. En este contexto, la demanda de memoria sigue superando a la oferta debido al rápido crecimiento de la infraestructura de IA, lo que deja pocas esperanzas para una recuperación rápida del mercado.

Uno de los pocos signos positivos ha sido el anuncio de Micron sobre una nueva planta de chips de memoria en Singapur, con una inversión de 24.000 millones de dólares. Sin embargo, no esperen un alivio inmediato: la producción de obleas no comenzará hasta la segunda mitad de 2028. Esta fábrica forma parte de la estrategia a largo plazo de la empresa, enfocada principalmente en satisfacer la creciente demanda de memoria NAND para centros de datos y sistemas de IA.

Mientras tanto, Micron ya está expandiendo su presencia en Singapur. Allí se produce la mayor parte de su memoria flash, y la compañía también construye una planta de empaquetado separada para memoria de alta velocidad para chips de IA, que entrará en funcionamiento en 2027. Aun así, estas medidas no bastan para rescatar al mercado del severo desequilibrio entre oferta y demanda, especialmente por parte de servicios en la nube y clientes corporativos.

Los expertos señalan que, en estas condiciones, las soluciones SSD corporativas podrían experimentar fuertes subidas de precios en los próximos meses, lo que inevitablemente afectará también a la electrónica de consumo. Samsung y SK hynix también aceleran el lanzamiento de nuevas capacidades de producción, pero incluso esto podría no ser suficiente. Como resultado, los fabricantes de smartphones y portátiles podrían enfrentarse a costes crecientes, aumentando el riesgo de saltos de precios notables en 2026 que podrían enfriar el mercado.