Danny Weber
12:30 16-02-2026
© D. Novikov
Un experimento en diyAudio muestra que oyentes no diferencian audio por cables de cobre, tierra o plátano. Descubre los resultados y conclusiones sobre la 'magia de los cables'.
Un experimento ciego poco común en el foro diyAudio ha puesto en duda la sabiduría convencional sobre la "magia de los cables". Los participantes intentaron distinguir, solo con el oído, una señal de audio transmitida a través de varios conductores, desde cable de cobre profesional hasta un plátano y tierra húmeda. Los resultados fueron sorprendentes: la mayoría de los oyentes no pudo notar la diferencia.
El moderador del foro Pano organizó la prueba. Preparó varias versiones de un mismo clip de audio: el original de un CD y múltiples regrabaciones donde la señal pasó por distintos materiales. El montaje incluyó unos 1,8 metros de cable de cobre de alta calidad, un tramo de tierra húmeda, un cable de micrófono viejo con monedas soldadas, un corto "cable plátano" y un circuito de control repetido.
Todas las grabaciones se normalizaron al mismo nivel de volumen y se presentaron a los participantes para una escucha ciega. Los oyentes no sabían qué versión estaban escuchando y debían identificar por qué "conductor" había pasado la señal. De 43 intentos, solo 6 fueron correctos, aproximadamente un 14%, una tasa cercana a la adivinación aleatoria. El análisis estadístico mostró que estos resultados caen dentro del rango del azar y no confirman la capacidad de discernir efectos del material en el sonido.
Pano señaló que es notable lo similares que suenan estos archivos, dado que el audio de "tierra" debería sonar terrible pero no lo hace, y todas las regrabaciones deberían ser obvias pero no lo son. Explica el efecto indicando que tales materiales en un circuito de audio actúan como resistencia adicional: pueden atenuar la señal, pero no introducen distorsiones detectables por el oído humano.
La idea del experimento surgió al ver el documental Amigo, que describía líneas telegráficas de principios del siglo XX que usaban la tierra como conductor de retorno. Esto inspiró al investigador a probar cómo funcionaría un principio similar para una señal de audio.
La conclusión del experimento es simple, aunque incómoda para los entusiastas de accesorios caros: en condiciones reales, el oído humano a menudo no puede distinguir la influencia de conductores exóticos o "inadecuados" de la del cable común, al menos en lo que respecta a efectos sutiles más allá de una pérdida evidente de señal.