Danny Weber
00:01 31-03-2026
© A. Krivonosov
Pruebas revelan que el Galaxy S26 con Exynos 2600 tiene casi 3 horas menos de autonomía que la versión Snapdragon 8 Elite Gen 5, afectando el rendimiento en uso real.
La diferencia de rendimiento entre las distintas variantes de procesador del Galaxy S26 ha resultado ser mucho más significativa de lo previsto. Pruebas recientes muestran que los modelos equipados con el chipset Exynos 2600 se quedan notablemente por detrás de sus homólogos con Snapdragon 8 Elite Gen 5 en lo que respecta a la autonomía de la batería.
Lo que hace estos hallazgos especialmente convincentes es que los dispositivos comparados son prácticamente idénticos. Ambas versiones del Galaxy S26 cuentan con las mismas pantallas, baterías y otros componentes, siendo el chipset la única diferencia importante. Esta configuración garantiza que los resultados de las pruebas sean altamente indicativos y elimina la influencia de factores externos.
En escenarios de uso real, como llamadas, navegación, grabación de vídeo, videollamadas y consumo de contenido, la versión Exynos duró 6 horas y 48 minutos. En cambio, el modelo con Snapdragon alcanzó 9 horas y 26 minutos, casi tres horas más. Esta disparidad es especialmente sorprendente teniendo en cuenta que Samsung ha adoptado un proceso de fabricación de 2 nanómetros, que se esperaba mejorara la eficiencia energética.
Observaciones previas también señalaron que el Exynos 2600 consume significativamente más energía bajo carga, lo que refuerza la tendencia general. A pesar de los avances tecnológicos, Samsung aún no ha igualado las soluciones de Qualcomm en cuanto a optimización del consumo energético.
Dado que las versiones Exynos se venden en la mayoría de las regiones, estos resultados podrían generar insatisfacción entre los usuarios. La diferencia en la duración de la batería se convierte en un factor crítico, especialmente para dispositivos de gama alta, donde tradicionalmente se espera una gran resistencia.