Danny Weber
Tesla prohíbe revender ediciones limitadas de Model S y Model X durante un año, con multas de hasta 50.000 dólares. Descubre cómo afecta a los propietarios y el valor de colección.
Tesla endurece las normas para los propietarios de sus vehículos más exclusivos. Esto afecta a versiones conmemorativas especiales del Model S y Model X, cuya producción se limita a solo 350 unidades. Según los términos del contrato, los compradores de estas ediciones deben firmar un acuerdo que prohíbe revender el coche durante al menos un año tras la entrega. Incumplir esta regla podría acarrear una multa de hasta 50.000 dólares o la obligación de devolver cualquier beneficio de la reventa, aplicándose la cantidad más alta.
Estas ediciones limitadas presentan un diseño exclusivo y se posicionan como artículos de coleccionista: solo se planean 250 unidades del Model S y 100 del Model X, cada una con elementos de diseño únicos y acabados especiales. Tesla ya ha intentado medidas similares, como con el Cybertruck, pero esas restricciones pronto resultaron inaplicables. Los propietarios en gran medida ignoraron las condiciones, y la empresa finalmente abandonó la aplicación estricta tras cambiar las condiciones del mercado.
El nuevo acuerdo detalla las condiciones con mayor claridad: la prohibición cubre no solo el acto de vender, sino cualquier intento de reventa durante el primer año de propiedad. Además, algunas ventajas como el piloto automático FSD, las actualizaciones gratuitas y los paquetes de servicio no se transfieren al nuevo propietario, lo que reduce aún más el atractivo de revender.
En la práctica, esto significa que Tesla intenta proteger estos coches de tirada limitada de la especulación y preservar su valor como coleccionables, haciendo que la reventa resulte menos atractiva económicamente.
© A. Krivonosov