Danny Weber
15:44 27-08-2025
© E. Vartanyan
PS6 y próxima Xbox prometen 5-10x en ray tracing y 2-3x en rasterización con AMD: más calidad, 4K a 120 FPS y equilibrio entre imagen y rendimiento estable.
PlayStation 6 y la próxima Xbox se encaminan a un salto importante en rendimiento de trazado de rayos, impulsado por tecnologías integradas en la futura arquitectura de AMD. Según fuentes conocedoras, los sistemas sumarán operaciones matriciales rápidas, pruebas de intersección mejoradas, una gestión de pilas más afinada y hardware más potente para el procesamiento de geometría. En conjunto, estos cambios deberían elevar la calidad visual y hacer que el ray tracing sea más accesible y fiable. Es el tipo de progreso silencioso que se nota donde importa.
Con todo, los expertos señalan que un ray tracing sin concesiones sigue siendo una meta lejana: alcanzarlo podría llevar otras dos décadas. Incluso las nuevas consolas recurrirán a técnicas equilibradas para manejar el compromiso entre calidad de imagen y rendimiento, una vía que, en la práctica, es la más sensata hoy. Al fin y al cabo, nadie gana si la ambición gráfica hace tropezar a la jugabilidad.
Se comenta que Sony planea dar prioridad al ray tracing. PlayStation 6 podría ofrecer mejoras de alrededor de cinco veces —y en algunos escenarios hasta diez— en potencia de trazado de rayos frente a PS5. La rasterización se espera que crezca en torno a dos o tres veces, suficiente para sostener 4K a 120 FPS. Microsoft, por su parte, prepara una Xbox de nueva generación con objetivos en líneas generales comparables.
Las especificaciones finales y los precios siguen bajo llave, pero todo apunta a que ambas consolas pugnarán por la corona de la “era del ray tracing”, aunque el camino hacia el fotorrealismo pleno tenga límites. En última instancia, la consistencia y los sacrificios inteligentes probablemente pesen más para los jugadores que perseguir la perfección a costa de una experiencia fluida.