iPhone 20: la pantalla curvada y la falta de DRAM disparan su precio

Danny Weber

El iPhone 20 apunta a ser el más caro de Apple por su pantalla curvada y la escasez de DRAM. Samsung es el único proveedor, lo que encarece el terminal.

El iPhone 20 podría quedar fuera del alcance de millones de compradores si se confirman los rumores sobre su nuevo diseño y los retos de fabricación de componentes. Según diversas fuentes, Apple está preparando una estética completamente renovada para este modelo tan señalado, que incluye una pantalla OLED curvada en los cuatro lados. Gracias a la interfaz Liquid Glass, el frontal ofrecerá un aspecto prácticamente libre de marcos, pero producirla podría disparar el precio final del terminal.

El meollo del asunto está en la complejidad del panel. Distintos informes apuntan a que solo Samsung está en condiciones de suministrar estas pantallas a Apple, debido a su escala de fabricación y a su capacidad para satisfacer los estrictos requisitos de calidad y volumen que impone la compañía de Cupertino. Esta dependencia única, no obstante, hará que cada módulo OLED tenga un coste casi con toda seguridad más elevado.

Apple ya ha vivido una coyuntura similar. En 2017, el iPhone X también dependió en exclusiva de Samsung para sus pantallas OLED. Entonces, cada panel costaba entre 110 y 120 dólares, según se publicó. ¿El resultado? El iPhone X fue el smartphone más caro de Apple hasta la fecha y contribuyó a normalizar que los teléfonos de gama alta superaran la barrera de los mil dólares.

Para el iPhone 20, la presión sobre los costes podría ser incluso mayor debido a la escasez de memoria DRAM. Tim Cook, CEO de Apple, ya ha advertido de que las reservas de DRAM de la compañía están bajo mínimos. El sector calcula que cada módulo LPDDR5X de 8 GB puede rondar los 180 dólares, lo que equivale hasta al 45% del coste total de materiales del teléfono. Con estas cifras, mantener el precio de venta del próximo buque insignia se antoja muy complicado.

Con todo, Apple podría aprovechar el incremento de costes como argumento de venta. La pantalla curvada en los cuatro bordes, el diseño casi sin marcos y la nueva interfaz Liquid Glass permiten presentar el iPhone 20 como un salto generacional auténtico, un dispositivo que justifica su prima de precio. Aun así, y pese al formidable poderío de la marca, todo apunta a que este lanzamiento será uno de los más caros en la historia de Apple.

© A. Krivonosov