Apple se aleja de la caja neutra para apostar por la IA

Danny Weber

Apple podría abandonar su meta de caja neutra con John Ternus como CEO, invirtiendo de forma agresiva en inteligencia artificial y adquisiciones.

Apple podría estar a las puertas de un giro notable en la gestión de sus reservas de efectivo tras un relevo en la cúpula directiva. Según Mark Gurman, de Bloomberg, John Ternus—el sucesor previsto de Tim Cook como CEO—podría abandonar el viejo objetivo de alcanzar una situación de caja neta neutra y optar por inversiones mucho más agresivas.

Durante la etapa de Tim Cook, Apple devolvió cantidades ingentes de capital a los accionistas mediante dividendos y recompras de acciones. Esta estrategia supuso uno de los primeros grandes distanciamientos de la filosofía de Steve Jobs, quien tendía a acumular efectivo tras la experiencia cercana a la quiebra de Apple en los años noventa. Bajo el liderazgo de Cook, la compañía repartió más de un billón de dólares entre los accionistas y vio cómo su capitalización bursátil ascendía a varios billones.

Ahora esa estrategia podría volver a cambiar. Gurman señala que dentro de Apple muchos ingenieros y diseñadores llevan tiempo defendiendo la necesidad de retener más efectivo para financiar grandes adquisiciones, contratar al mejor talento y potenciar el I+D. Una postura que cobra especial relevancia en plena carrera por la inteligencia artificial, donde los rivales no cesan de construir infraestructura y destinar fondos a nuevos dispositivos y servicios.

Una señal clara del cambio la dio el director financiero de Apple, Kevan Parekh, durante la última conferencia de resultados trimestrales. Dejó entrever que la compañía ya no trata la tesorería neta neutra como un objetivo formal y que a partir de ahora evaluará por separado los niveles de efectivo y de deuda. Aunque devolver capital al accionista sigue formando parte de los planes, Apple gana flexibilidad a la hora de decidir el destino de sus fondos.

Apple mantiene aún un programa de recompra de acciones por valor de 100.000 millones de dólares, pero los analistas ven margen para ir reduciendo poco a poco esos desembolsos. Esa rebaja, a su vez, podría abrir la puerta a operaciones de mayor calado que las realizadas hasta la fecha. Hasta ahora, la mayor adquisición de Apple sigue siendo la compra de Beats por 3.000 millones en 2014, aunque las ambiciones en materia de fusiones y adquisiciones quizá cambien con la nueva dirección.

Para Ternus, este giro es lógico. A diferencia de Cook, que venía del mundo de las operaciones, Ternus tiene profundas raíces en los equipos de producto e ingeniería de Apple. En un momento en el que la compañía necesita cerrar la brecha en inteligencia artificial y preparar la próxima generación de dispositivos, la flexibilidad de gasto bien podría importar más que el antiguo foco en unos retornos al accionista predecibles.

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