Apple acapara LPDDR5: estrategia para dominar el mercado móvil

Danny Weber

Apple acapara memoria LPDDR5 para asegurar sus iPhones y presiona a los fabricantes chinos de móviles ultra-premium. La escasez de DRAM se convierte en un arma estratégica.

Según fuentes del sector, Apple está redoblando su apuesta por dominar el mercado de memoria móvil LPDDR5, y lo hace en un momento en que la escasez mundial de DRAM está asfixiando a los fabricantes de teléfonos. En una reciente conferencia con inversores, Apple aclaró que el auténtico cuello de botella no está en la memoria, sino en la capacidad de fabricación avanzada de TSMC. La afirmación cobró aún más relevancia porque, según diversos informes, la compañía ha estado acaparando volúmenes ingentes de DRAM móvil.

Se calcula que los iPhone de este año consumirán unos 2,4 exabytes de memoria, pero en Apple no parecen preocupados. Ya circulaban rumores en la cadena de suministro de que la empresa estaba comprando prácticamente toda la DRAM móvil disponible, no solo para cubrir sus propias necesidades, sino para poner contra las cuerdas a sus competidores. Más tarde, analistas de Daishin Securities dieron verosimilitud a esa teoría al señalar que Apple probablemente acumuló reservas de memoria a la vez que aumentaba su objetivo de envíos de iPhone a 240 millones de unidades.

Nuevos informes apuntan a que Apple y Samsung están prácticamente agotando el mercado de LPDDR al cerrar contratos a largo plazo con los grandes fabricantes de memoria. Mientras tanto, Apple se esfuerza por mantener estables los precios de sus dispositivos todo el tiempo que pueda. Y si una subida de precios acaba siendo inevitable, según se comenta, la empresa optaría por recortar las configuraciones básicas para que los modelos superiores sigan teniendo un precio atractivo.

Para los fabricantes chinos, el escenario se complica cada vez más. El encarecimiento de los componentes ha disparado el coste de materiales de algunos móviles ultra-premium hasta los 917 dólares, lo que los hace mucho menos competitivos frente al iPhone. Según la fuente Schrödinger, varias marcas chinas se plantean ya abandonar por completo los modelos ultra-premium: lanzar este tipo de dispositivos se ha vuelto demasiado arriesgado y costoso.

El golpe es particularmente duro en China, donde Apple ya ha arrasado con la serie iPhone 17. Según se informa, la gama acumuló unos 20 millones de activaciones en el país, de las cuales aproximadamente la mitad correspondieron al iPhone 17 Pro Max. Esto deja patente que, con los precios actuales, a las marcas chinas les resulta cada vez más difícil plantar cara a Apple en el segmento premium.

Si la tendencia se consolida, Apple podría convertir la escasez de memoria en un arma estratégica. Controlando el suministro de LPDDR5, imponiéndose en la gama alta y manteniendo los precios a raya, la compañía podría ganar aún más terreno en un mercado donde sus rivales chinos se enfrentan a costes cada vez más insostenibles para sus buques insignia.

© A. Krivonosov