Google Chrome descarga silenciosamente modelo de IA de 4GB

Danny Weber

Descubren que Google Chrome descarga un modelo de IA de 4GB sin permiso. Esto podría violar normativas europeas y afectar el almacenamiento. Lee los detalles.

Ha surgido una nueva polémica en torno a Google Chrome: el navegador podría estar descargando silenciosamente un modelo de inteligencia artificial local de unos 4 GB en los dispositivos de los usuarios sin que estos lo sepan. El investigador de seguridad Alexander Hanff probó el navegador y concluyó que el proceso se realiza sin previo aviso ni consentimiento explícito.

En el centro del asunto está un archivo llamado 'weights.bin', vinculado al modelo Gemini Nano de Google. Según Hanff, Chrome comprueba si el equipo cumple los requisitos y luego inicia automáticamente la descarga. En su prueba, el modelo se descargó en segundo plano durante unos 14 minutos mientras él navegaba por sitios web sin usar ninguna función de IA. Más aún, si se elimina manualmente el archivo, puede volver a aparecer, a menos que se desactiven ciertos ajustes experimentales o se elimine por completo el navegador.

Esta práctica suscita dudas tanto técnicas como legales. Hanff opina que estas acciones podrían vulnerar las normas europeas, incluyendo las exigencias de transparencia y consentimiento del usuario. El caso es especialmente relevante para los países de la UE, donde las regulaciones sobre tratamiento de datos siguen siendo de las más estrictas del mundo.

Por otro lado, está el problema de los recursos. Para quienes tienen planes de datos limitados, una descarga oculta de 4 GB puede suponer costes reales, y en dispositivos modestos añade presión al almacenamiento y al rendimiento. Incluso con conexión ilimitada, hacer esto sin conocimiento del propietario resulta cuestionable.

Hanff subraya también la posible envergadura de las consecuencias. Si estos modelos se despliegan de forma masiva en millones de dispositivos, la huella energética se incrementa. Estima que las emisiones totales de carbono podrían equipararse a las de decenas de miles de coches, aunque las cifras exactas dependen de múltiples factores.

Relaciona esto con una tendencia más amplia del sector: las grandes tecnológicas activan cada vez más funciones de IA por defecto sin total transparencia. Cita a Claude Desktop como otro ejemplo donde se han detectado cambios ocultos similares. En su opinión, los dispositivos se están tratando como plataformas para desplegar tecnología, no como espacios bajo el control pleno del usuario.

De momento, Google no se ha pronunciado oficialmente. En teoría, la compañía podría argumentar que estas descargas permiten el procesamiento local y mejoran la privacidad. Pero eso no responde a la cuestión de fondo: ¿es aceptable instalar componentes de varios gigabytes en un dispositivo sin contar con el consentimiento directo de su propietario?

© A. Krivonosov