El impacto de la crisis DRAM en los envíos de pantallas OLED

Danny Weber

La crisis de la memoria DRAM lastra el mercado de smartphones, reduciendo un 12% los envíos de paneles OLED en el primer trimestre de 2026. Samsung lidera con el 44%, mientras BOE gana terreno.

La crisis de la memoria DRAM sigue lastrando el mercado global de smartphones, y su impacto ya se hace evidente en los envíos de pantallas OLED. Ante la menor demanda de dispositivos móviles, los fabricantes han reducido los pedidos de componentes, alterando casi toda la cadena de suministro.

Según UBI Research, los envíos de paneles OLED para smartphones cayeron un 12% en comparación interanual durante el primer trimestre de 2026. Los volúmenes totales sumaron aproximadamente 190 millones de unidades, un 20% menos que en el cuarto trimestre de 2025.

A pesar del declive, Samsung mantiene el liderazgo gracias a su enorme capacidad de producción. Actualmente controla alrededor del 44% del mercado global de pantallas OLED para smartphones. LG Display, por su parte, tiene una cuota cercana al 9%, aunque los analistas creen que LG podría fortalecer su posición más adelante este año cuando consiga pedidos de pantallas para los próximos modelos de iPhone.

En medio de la volatilidad del mercado, el fabricante chino BOE ha reforzado considerablemente su posición. Ahora ocupa el segundo puesto entre los proveedores de paneles OLED, con cerca del 16% del mercado. Su crecimiento se debe en parte a los precios competitivos de los componentes, un factor clave en un momento en que la memoria y otras piezas se encarecen.

Sin embargo, BOE sigue enfrentando problemas de calidad y consistencia en la producción. Apple ha tenido problemas con los paneles de la empresa en varias ocasiones, según informes. Aun así, se rumorea que Samsung está considerando pantallas OLED de BOE para el Galaxy S27 básico, como una estrategia para reducir costos mientras los precios de los componentes siguen subiendo.

Los expertos señalan que, pese a los menores envíos de paneles OLED, los grandes fabricantes aún tienen buenas perspectivas. El mercado se está adaptando a la escasez de memoria y a la demanda cambiante, y las empresas buscan activamente formas de reducir gastos sin detener el lanzamiento de nuevos productos.

© A. Krivonosov