Danny Weber
Qualcomm y MediaTek sufren pérdidas por costes de chips. Apple usa chip binning desde el iPad para reducir gastos. ¿Seguirán su ejemplo los fabricantes Android?
Qualcomm y MediaTek están viendo cómo aumentan sus pérdidas financieras debido al encarecimiento de la fabricación de memorias y procesadores móviles. Los analistas señalan que estas compañías aún no han adoptado plenamente la estrategia de reutilización de chips que Apple viene aplicando desde el primer iPad.
Esta práctica se conoce como chip binning. Apple ha utilizado durante años procesadores que no alcanzaban el estándar de sus dispositivos estrella en productos de menor costo. Así logra reducir las pérdidas de producción y maximizar el rendimiento de cada oblea de silicio.
Un ejemplo reciente es el procesador A18 Pro que monta el MacBook Neo. Este chip tiene un núcleo gráfico desactivado en comparación con los modelos iPhone 16 Pro. Apple ya recurría a este enfoque en la época del primer iPad, el iPhone 4 con el procesador A4, así como en el Apple TV y los altavoces HomePod.
Con el disparo de los costes de las memorias y la previsión de que los procesadores móviles de 2 nm sean aún más caros, los fabricantes Android se enfrentan a una situación más complicada. Las estimaciones iniciales apuntan a que el futuro buque insignia Snapdragon 8 Elite Gen 6 podría costar más de 300 dólares por chip.
Qualcomm ya ha empezado a aplicar esta estrategia con cautela. La compañía presentó recientemente un Snapdragon 8 Elite simplificado con menos núcleos. También hay informes de que algunas versiones del próximo Snapdragon 8 Elite Gen 6 podrían llevar una GPU reducida y menos caché.
MediaTek, por su parte, aún no ha revelado oficialmente ninguna medida de recorte de costes como la reutilización de chips seleccionados.
Con la crisis de las DRAM y el aumento de los costes de los componentes, los analistas creen que los fabricantes de procesadores Android tendrán que seguir más agresivamente el ejemplo de Apple para mantener la rentabilidad de sus plataformas móviles.
© A. Krivonosov