Danny Weber
Google apela decisión judicial de 2024 que determinó que violó leyes antimonopolio al pagar a Apple para ser el buscador predeterminado en iPhone. Argumenta que fue por mérito.
Google ha presentado un recurso contra una decisión judicial de 2024 que determinó que la empresa violó las leyes antimonopolio al pagar a Apple para ser el motor de búsqueda predeterminado en el iPhone. En su escrito ante el Tribunal de Apelaciones de EE. UU. para el Circuito de Columbia, Google argumenta que el tribunal inferior se equivocó al vincular su éxito en el mercado de búsquedas con la restricción de la competencia, en lugar de con la calidad del producto.
La compañía sostiene que Apple eligió Google Search de forma justa y por mérito, citando innovación, inversión y una experiencia de usuario superior. Google afirma que sus acuerdos no impidieron que los rivales ofrecieran mejores condiciones a Apple o Mozilla, y que los usuarios siempre podían cambiar a otro motor de búsqueda en la configuración de Safari. Cualquier exclusividad identificada por el tribunal, dice Google, fue una decisión comercial de Apple, no algo impuesto por Google.
Ahora Google pide al tribunal de apelaciones que anule las medidas correctivas ordenadas por el monopolio. Se le exigió a la empresa compartir datos de búsqueda, revelar cómo los usuarios interactúan con las búsquedas y proporcionar resultados a los competidores. Si la apelación fracasa, Google tendrá que comenzar a cumplir una vez que se definan las reglas técnicas y los términos de acceso.
Por separado, Google se opone a entregar datos a empresas de inteligencia artificial generativa, argumentando que esos productos no existían durante el período cubierto por la demanda del Departamento de Justicia y que dichas empresas ya están creciendo rápidamente sin acceso a los datos de búsqueda de Google. Incluirlas como posibles receptoras de datos, sostiene Google, no tiene sentido.
El acuerdo entre Google y Apple sigue siendo central en el caso. Google paga a Apple miles de millones de dólares cada año para ser el motor de búsqueda predeterminado de Safari. El tribunal no prohibió por completo tales pagos, pero Google ya no puede firmar acuerdos de distribución exclusivos, aunque aún puede pagar a Apple para aparecer entre las opciones de búsqueda en el iPhone.
El Departamento de Justicia había presionado por medidas más duras, incluida una posible venta del navegador Chrome o incluso la escisión de Android, pero el tribunal no llegó tan lejos. Los detalles de las medidas correctivas aún se están definiendo: un comité técnico debe establecer las reglas de licencia, las protecciones de privacidad y los criterios para determinar qué empresas pueden acceder a los datos.
Los argumentos orales sobre la apelación de Google aún no se han programado, por lo que una decisión final podría no llegar hasta finales de 2026 o principios de 2027. El resultado será de gran importancia para Apple, Google y todo el mercado de búsquedas, afectando no solo el acuerdo multimillonario sino también hasta dónde pueden llegar los reguladores para remodelar el ecosistema de búsquedas.
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