Danny Weber
Samsung Foundry fabricaría chips de cuarta generación para Neuralink, un contrato que refuerza sus vínculos con las compañías de Elon Musk.
Samsung Electronics habría recibido, según The Korea Economic Daily, su primer pedido de fabricación por contrato de chips para Neuralink. La compañía de Elon Musk desarrolla interfaces cerebro-ordenador implantables. Para Samsung Foundry, es un acuerdo importante no solo desde el punto de vista tecnológico: también estrecha la relación del fabricante coreano con los negocios de Musk.
El encargo se refiere a un chip de cuarta generación para dispositivos Neuralink. Está previsto fabricarlo con el proceso de 4 nm de Samsung, con producción en masa hacia finales de 2027. La producción de prueba, según la fuente, comenzó en mayo de 2026.
Neuralink fue fundada por Musk en 2016 y desarrolla neurointerfaces implantables. Estos sistemas deberían ayudar a personas con trastornos neurológicos y, a más largo plazo, la empresa habla de una interacción más directa entre el ser humano y el ordenador. En este tipo de dispositivos, los chips son especialmente críticos: deben ser compactos, eficientes y lo bastante fiables para funcionar en un entorno médico.
Para Samsung, no es el primer gran contrato con empresas de Elon Musk. El fabricante surcoreano ya se había convertido en proveedor de chips para Tesla, incluido un pedido del procesador AI6, antes conocido como HW6. Además, Samsung y Tesla habrían estudiado una cooperación más estrecha para optimizar la planta de Taylor, Texas.
El nuevo pedido de Neuralink podría reforzar la posición de Samsung Foundry, que en los últimos años ha sufrido fuertes pérdidas y una dura competencia de TSMC. Desde 2022, el negocio de fundición de Samsung habría perdido billones de wones, aunque el mercado sigue esperando un posible regreso a la rentabilidad en 2027.
Las perspectivas de Samsung Foundry dependerán en gran medida de los grandes pedidos, del rendimiento de los chips en procesos avanzados y del arranque de la fábrica estadounidense de Taylor. Los contratos con Tesla y Neuralink no resuelven por sí solos todos los problemas del negocio, pero muestran que Samsung intenta afianzarse en nichos donde se necesitan chips especializados para IA, transporte y neurotecnología.
© A. Krivonosov