Apple e Intel: un posible acuerdo de chips en EE. UU. ya mueve el mercado

Danny Weber

Las palabras de Trump sobre un posible acuerdo entre Apple e Intel dispararon las acciones de Intel, aunque las compañías aún no lo han confirmado.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Apple supuestamente llegó a un acuerdo con Intel para fabricar parte de sus procesadores en plantas estadounidenses. El mercado reaccionó de inmediato: las acciones de Intel subieron alrededor de un 10% durante la sesión, mientras que los títulos de Apple también avanzaron ligeramente.

Por ahora no hay confirmación oficial de las compañías, pero los rumores sobre conversaciones entre Apple e Intel circulan desde hace meses. Según los datos preliminares, Intel podría actuar como fabricante por contrato de chips diseñados por Apple, con un modelo parecido al que hoy convierte a la taiwanesa TSMC en su socio clave de producción. En una primera etapa, podría tratarse de componentes menos críticos o de lotes limitados de procesadores para algunos Mac y iPad.

Tras el salto a Apple Silicon, la compañía fue retirando los procesadores Intel de los ordenadores Mac y se concentró en sus propios chips basados en Arm. Los fabrica TSMC, y esa alianza ha permitido a Apple renovar sus dispositivos con más rapidez y controlar mejor sus especificaciones. Pero el esquema tiene un punto débil: si la capacidad del fabricante taiwanés está saturada, queda muy poco margen de maniobra.

La demanda de aceleradores de IA, procesadores para servidores y nodos de fabricación avanzados sigue creciendo, así que Apple tiene cada vez más interés en reducir su dependencia de un único proveedor. Una posible colaboración con Intel ayudaría a ampliar la cadena de suministro, sumar capacidad de fabricación en Estados Unidos y hacer más resistente la producción de futuros chips.

Para Intel, un contrato así sería una señal potente para el mercado. Desde la llegada de Lip-Bu Tan, la compañía está remodelando activamente su negocio de fabricación por contrato, mientras el apoyo del Gobierno estadounidense y las inversiones en nuevas fábricas ayudan a recuperar la confianza de los grandes clientes. Si Apple acaba confiando a Intel aunque sea parte de sus pedidos, será una prueba importante para toda la estrategia de Intel Foundry.

© A. Krivonosov