Danny Weber
Kojima cree que el fin de los discos de PlayStation es solo el primer paso. El verdadero riesgo está en jugar desde la nube sin poseer archivos.
Hideo Kojima comentó la decisión de Sony de dejar de lanzar nuevos juegos físicos para PlayStation a partir de enero de 2028. El diseñador, conocido por Metal Gear Solid y Death Stranding, reconoció que le da tristeza ver cómo desaparecen los discos, ya que creció con soportes físicos y todavía compra Blu-ray y CD de forma habitual.
Aun así, Kojima considera que el abandono de los discos es solo la primera etapa de una transición mucho más grande. Según él, los juegos digitales todavía permanecen en el dispositivo del usuario: los datos se descargan en el almacenamiento de la consola o del PC, de modo que la persona conserva al menos parte del control. La verdadera amenaza, afirma, está en el juego en la nube y el modelo de streaming, donde los archivos se quedan en los servidores de las compañías.
Kojima lo comparó con Netflix y Amazon: el usuario paga por el acceso y, en cierto modo, «abre un grifo» por el que le llega el contenido. Pero no posee los archivos como tal. Si cambia la empresa, la infraestructura de servidores, las condiciones políticas o las reglas de distribución, el acceso a películas y juegos favoritos puede desaparecer sin más. Eso es precisamente lo que hace que el futuro en la nube le resulte tan inquietante.
Lo interesante es que Kojima no suavizó su postura pese a sus antiguos vínculos con Sony. Tras su salida de Konami, Sony le ayudó a poner en marcha Kojima Productions y le dio acceso al motor Decima para Death Stranding. Ahora trabaja en el juego de terror OD con apoyo de Xbox, pero también prepara Physint, una exclusiva de PlayStation inspirada en Metal Gear.
La opinión de Kojima difícilmente frenará a Sony: la compañía ya está cambiando su enfoque sobre la producción de soportes físicos. Pero su advertencia encaja de lleno en el debate más amplio sobre el futuro de la propiedad del contenido. Perder los discos ya es incómodo para los coleccionistas, pero un salto completo a la nube podría ser todavía más serio: en ese escenario, el jugador no conserva una copia, sino solo un derecho temporal de acceso.
© E. Vartanyan