Danny Weber
Samsung estaría desarrollando Gaia, un SoC de 4 nm para PC con IA y equipos de IA física, con foco en eficiencia energética y rendimiento del NPU.
Samsung Electronics se prepara para volver al mercado de procesadores para ordenadores personales, pero esta vez con una apuesta más ambiciosa. El filtrador Ice Universe, citando al medio surcoreano News1, informó de que Samsung System LSI desarrolla por su cuenta un SoC con el nombre en clave Gaia. El chip no estaría orientado solo a los PC con IA, sino también al segmento de la «IA física», como la robótica y otros equipos inteligentes.
Gaia podría convertirse en el intento de Samsung de ir más allá de los dispositivos móviles y recuperar espacio en el segmento informático. Según la fuente, el procesador se fabrica con un proceso de 4 nm y apuesta por una alta eficiencia energética, uno de los parámetros clave para los nuevos dispositivos Windows con funciones de IA. También se presta especial atención al NPU: el procesador neuronal tendría una arquitectura interna optimizada para cálculos de IA locales.
Samsung ya habría entregado prototipos de Gaia a grandes fabricantes mundiales de PC para probar su rendimiento. Según Ice Universe, la producción en masa está prevista para el próximo año. Si las pruebas salen bien, Samsung podría ofrecer a sus socios una alternativa a los chips Arm de Qualcomm y a las soluciones de Apple, especialmente en pleno crecimiento del interés por los ordenadores con capacidades de IA locales.
No sería el primer intento de Samsung de entrar en el mercado de procesadores para ordenadores. En 2012, la compañía ya utilizó chips móviles en Google Chromebook, pero el proyecto chocó pronto con límites de rendimiento y de ecosistema de software, y hacia 2014 prácticamente se desvaneció. Ahora el contexto es distinto: Microsoft impulsa activamente los estándares de AI PC, Windows se adapta mejor a Arm y la demanda de dispositivos eficientes sigue creciendo.
La ventaja de Samsung podría estar en su integración vertical: la empresa no solo diseña chips, sino que también puede fabricarlos en sus propias plantas. Eso podría ayudar a controlar los costes y a hacer Gaia atractivo para los fabricantes de PC. Aun así, el éxito de este regreso dependerá de tres factores: rendimiento real, consumo energético y compatibilidad con el ecosistema Windows.
© A. Krivonosov