Danny Weber
16:30 29-08-2025
© A. Krivonosov
Los Google Pixel 10 sufren fallos con Android Auto: la pantalla queda en negro o se congela, pero el audio sigue. Afecta a varios coches y espera actualización.
Los Google Pixel 10 apenas están llegando a los primeros compradores y ya asoman problemas con Android Auto. La queja principal: al conectar el teléfono al sistema de infoentretenimiento del coche, la pantalla se queda congelada en el logotipo de Android Auto y permanece en negro.
Resulta llamativo que el audio no falle: la música suena, las llamadas se completan y el asistente de voz responde. La interfaz, en cambio, no llega a cargar o aparece tras largas esperas y con tanta lentitud que, en la práctica, no se puede usar.
Los reportes llegan de conductores de distintos modelos, desde Chevrolet y Nissan hasta Audi más recientes. Los propietarios han ensayado todas las soluciones habituales: borrar la caché, reinstalar la aplicación, sustituir cables e incluso reiniciar la unidad principal del vehículo. Nada ha funcionado. Visto en conjunto, la variedad de coches afectados y el hecho de que el audio siga operativo apuntan más a un fallo de software que a problemas de cableado o a peculiaridades de las unidades del coche.
Algunos usuarios señalan que Android Auto solo se mantiene estable al emplear dongles inalámbricos de terceros. Expertos consideran que se trata de un error del lado de Google que debería resolverse con una actualización. Mientras tanto, el fallo empaña las primeras impresiones del nuevo buque insignia; no es precisamente el estreno que uno espera de un tope de gama.