Wei‑Jen Lo pasa de TSMC a Intel: investigación y nodos 2 nm

El ex vicepresidente sénior de TSMC, Wei‑Jen Lo, dio un giro inesperado al fichar por Intel, y el movimiento ya se ha convertido en uno de los cambios de plantilla más observados del año. Citando a Liberty Times, TrendForce informó que Lo asumió el cargo de vicepresidente de investigación y desarrollo a finales de octubre. Lo que elevó el tono de la discusión fueron las afirmaciones de que, poco antes de salir de TSMC, solicitó y obtuvo copias de documentos internos sobre nodos clave de proceso —desde 2 nm hasta los próximos A16 y A14—.

A primera vista, esas solicitudes podían parecer rutinarias para un directivo de su rango; aun así, TSMC lleva a cabo una investigación interna. Medios taiwaneses señalan que, de confirmarse las sospechas, el caso podría encuadrarse en las leyes nacionales que protegen tecnologías comerciales. Sería la segunda posible filtración vinculada al trabajo de 2 nm de la compañía: en agosto, tres ingenieros de TSMC fueron imputados formalmente por sustraer datos críticos y se exponen a penas de hasta 14 años de prisión.

Con ese telón de fondo, el salto de Lo a Intel inevitablemente abre más interrogantes. En 21 años en TSMC aportó más de 1.500 patentes y contó con la confianza del fundador de la empresa, Morris Chang. Se mantuvo en el cargo hasta los 75 años —muy por encima de la edad de jubilación habitual en TSMC—. Ahora está llamado a supervisar el desarrollo y el despliegue de equipos avanzados para Intel, incluida la mejora de los rendimientos de fabricación de chips, un terreno que se cruza de lleno con la disputa por el liderazgo de proceso.

Una cuestión clave es si en su caso aplicó el acuerdo de confidencialidad estándar de 18 meses. Algunas fuentes sugirieron que quizá no lo firmó, lo que convertiría una transición ya sensible en un rompecabezas legal aún más áspero. La coincidencia temporal añade otra capa: Intel está llevando su proceso 18A a producción en volumen y apunta a 14A para 2027, mientras TSMC se prepara para lanzar A16 en la segunda mitad de 2026. Incluso sin que haya un veredicto de irregularidades, esa alineación promete intensificar el escrutinio en un mercado donde el dominio del proceso y la pericia en rendimientos tienen un peso desproporcionado.