La actualización de diciembre de Windows 10 ha traído problemas inesperados para algunos usuarios empresariales. La KB5071546 ha desajustado el servicio Microsoft Message Queuing (MSMQ), responsable de la mensajería entre aplicaciones y de coordinar procesos en segundo plano.
Tras su instalación, los administradores empezaron a toparse con errores que señalan falta de recursos del sistema. Como consecuencia, las aplicaciones que dependen de MSMQ dejan de ejecutar tareas correctamente o ni siquiera llegan a iniciarse. El impacto se nota sobre todo en configuraciones donde el servicio sostiene la automatización y el manejo de colas de datos: una infraestructura discreta pero crucial que, cuando se atasca, salpica la operativa cotidiana.
Microsoft reconoció el fallo y señaló que sus ingenieros ya trabajan en una corrección. Hasta que llegue el parche, la recomendación es directa: desinstalar la actualización problemática para recuperar la estabilidad del sistema. No es la solución ideal, pero devuelve los servicios a la normalidad mientras se prepara un arreglo permanente.