Un PC para juegos en un radiador victoriano de hierro fundido de Billet Labs
Descubre el PC para juegos de Billet Labs montado en un radiador victoriano de hierro fundido: 50 kg, refrigeración líquida y estética steampunk que rinde.
Descubre el PC para juegos de Billet Labs montado en un radiador victoriano de hierro fundido: 50 kg, refrigeración líquida y estética steampunk que rinde.
© Billet Labs
Los ingenieros de la británica Billet Labs han presentado un proyecto inusual: un PC para juegos plenamente funcional integrado en un pesado radiador de hierro fundido de la era victoriana. El montaje pesa alrededor de 50 kg, y el propio radiador pasa a formar parte efectiva del sistema de refrigeración del ordenador. La idea, a medio camino entre el guiño lúdico y la utilidad, se plantea como una pieza artística que además rinde; una apuesta que parece tan lógica como atrevida.
Como base, el equipo utilizó un radiador antiguo, al parecer rescatado de una vivienda victoriana. Bajo su carcasa maciza, los ingenieros encajaron todos los componentes clave de un ordenador moderno: placa base, tarjeta gráfica, fuente de alimentación y el hardware de refrigeración. A simple vista, la estructura podría pasar por un objeto decorativo: patas curvadas, aletas en relieve y un perfil inconfundible que le dan aire de época. Por dentro, en cambio, late un núcleo contemporáneo y de alto rendimiento.
En esta fase del montaje, Billet Labs está guiando tuberías de cobre y dando forma a un complejo circuito de refrigeración líquida. Con más de 10 litros de volumen interno, el radiador actúa como un enorme intercambiador de calor. A juzgar por su demostración, todas las salidas —tarjeta gráfica, placa base y fuente— se sitúan en la parte posterior. El equipo comentó en tono de broma que la superficie podría acabar cubierta de tuberías de cobre y que el resultado sería extraño, pero hermoso.
Los creadores no revelan las especificaciones exactas, pero las elecciones apuntan claramente a componentes de primera línea: una CPU y una GPU potentes, pensadas para disipar mucho calor. Eso convierte al radiador de hierro fundido en algo más que un gesto de diseño; funciona como una pieza activa del sistema de refrigeración, un caso en el que la forma sigue a la función más de lo que parece a primera vista.
El proyecto ya se describe como una demostración de ingeniería con estética steampunk, un matrimonio de épocas en el que el hardware moderno habita una carcasa de otro siglo. Billet Labs aún no ha terminado el ensamblaje, pero planea seguir mostrando el proceso. A tenor de la respuesta del público, este PC excéntrico ya se perfila como uno de los proyectos personalizados más memorables del año.