CATL ha anunciado el inicio de la producción en serie de su primera batería de iones de sodio comercial, diseñada para operar de manera confiable en climas extremadamente fríos. La nueva batería está destinada principalmente a vehículos comerciales como camiones ligeros, furgonetas y equipos especializados utilizados en regiones del norte, donde las soluciones de iones de litio han enfrentado limitaciones significativas previamente.
Según la empresa, la batería puede cargarse a temperaturas tan bajas como -30°C y conserva aproximadamente el 90% de su capacidad nominal a -40°C. Este rendimiento se logra mediante el uso de sodio, que mantiene la conductividad en frío severo y es significativamente más seguro que el litio. La batería Tianxing II tiene una capacidad de 45 kWh y ofrece una resistencia mejorada a accidentes y sobrecargas térmicas.
Un logro importante es su densidad de energía de 175 Wh/kg, que es casi el doble que la de las soluciones anteriores de iones de sodio y comparable a la popular y asequible química LFP ampliamente utilizada en vehículos eléctricos de mercado masivo. Esto hace que la nueva tecnología no solo sea resistente al frío, sino también competitiva en términos de autonomía y peso.
Simultáneamente, CATL presentó otras innovaciones de baterías para el transporte comercial, incluyendo una batería de 253 kWh con una autonomía de hasta 800 km y una variante con carga ultrarrápida capaz de recargarse en 18 minutos. Juntos, estos desarrollos destacan la preparación de la empresa para llevar las baterías de iones de sodio de la etapa experimental a la aplicación industrial a gran escala.