Reestructuración en el liderazgo de Xbox genera preocupación entre jugadores

Microsoft ha realizado una importante reestructuración en el liderazgo de Xbox, lo que ha generado preocupación inmediata entre los jugadores. Tras 12 años al frente de la división de videojuegos, Phil Spencer ha anunciado su salida. Le acompaña la presidenta de Xbox, Sarah Bond, quien era ampliamente considerada su sucesora más probable. La nueva CEO de Microsoft Gaming es Asha Sharma, una alta ejecutiva sin experiencia en la industria del videojuego.

El nombramiento de Sharma se ha convertido en el principal foco de las críticas. Antes de unirse a Microsoft en 2024, trabajó en Instacart y se centró en productos de inteligencia artificial. No tiene experiencia directiva ni de otro tipo en el negocio de los juegos. La empresa explicó los cambios de personal como una medida para fortalecer la integración de la IA y los servicios de juego, pero no presentó una estrategia específica. En medio de esta incertidumbre, muchos aficionados a Xbox temen que el enfoque se desplace hacia la tecnología y la monetización en lugar de crear exclusivos sólidos.

La situación se complica por los resultados financieros. Para el año fiscal 2025, los ingresos por ventas de consolas Xbox cayeron un 32%, mientras que la facturación general de la división de juegos disminuyó un 9%. Fuentes internas sugieren que Spencer tenía planeado irse después del lanzamiento de la próxima generación de Xbox, pero los débiles resultados pueden haber acelerado su salida.

Xbox entra ahora en un período de seria turbulencia. La pérdida de un líder experimentado, la salida de la sucesora prevista y el nombramiento de una CEO sin experiencia en videojuegos ocurren en un contexto de ventas a la baja y un futuro incierto para la plataforma. Para una marca que ya equilibra un modelo de servicios con una estrategia de consolas, esta podría convertirse en su fase más desafiante en los últimos años.