Estudio de KPMG sobre el impacto de la inteligencia artificial en empresas

La consultora KPMG encuestó a altos ejecutivos de grandes corporaciones estadounidenses para evaluar las perspectivas empresariales sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. Aunque la mayoría de los encuestados considera que la IA generativa ha recibido una atención excesiva recientemente, también piensan que su potencial a largo plazo podría estar subestimado. Los altos directivos esperan que el impacto real de esta tecnología se haga evidente en los próximos 5 a 10 años.

El estudio, realizado entre finales de enero y mediados de febrero, involucró a líderes de aproximadamente un centenar de grandes empresas. Las conversaciones abordaron la implementación de IA, políticas de personal y perspectivas económicas. Tim Walsh, director de la división estadounidense de KPMG, señaló que el entusiasmo corporativo por las aplicaciones prácticas de la IA está creciendo, con muchas organizaciones pasando de proyectos piloto a despliegues a gran escala.

A pesar de las valoraciones mixtas sobre las perspectivas de la IA, las empresas siguen invirtiendo fuertemente. Casi el 80% de los ejecutivos afirmó que destinará al menos el 5% de sus presupuestos de inversión a proyectos relacionados con IA en 2026. Al mismo tiempo, alrededor de dos tercios están aumentando el gasto en ciberseguridad, reconociendo que las nuevas tecnologías también elevan los riesgos para los datos y los sistemas corporativos.

La formación de empleados recibe especial atención. Aproximadamente el 60% de los líderes planea dedicar porciones significativas del presupuesto al desarrollo de habilidades en IA del personal. Sin embargo, algunas empresas aún anticipan reducciones de plantilla: aproximadamente una quinta parte de los ejecutivos cree que ciertos empleos podrían desaparecer en los próximos años. En contraste, cerca de la mitad de los participantes en la encuesta espera que el uso de la IA realmente expanda su fuerza laboral.

Las preocupaciones de seguridad pesan mucho en los ejecutivos. Casi el 90% citó los riesgos de privacidad de datos y las amenazas de phishing potenciadas por IA como principales preocupaciones. Además, muchas empresas temen la escasez de especialistas en ciberseguridad y planean abordar esto mediante la formación de empleados existentes.

A pesar de la incertidumbre económica y los riesgos políticos, las empresas se mantienen activas en inversión y operaciones corporativas. Alrededor de dos tercios de los directores ejecutivos dijeron que sus compañías planean perseguir agresivamente fusiones y adquisiciones en 2026. Esto indica que las grandes corporaciones continúan buscando oportunidades de crecimiento mientras se adaptan a un panorama tecnológico en rápida evolución.