Nueva batería de estado sólido de CALB mejora autonomía de vehículos eléctricos
CALB lanza una batería de estado sólido de 60 Ah con alta densidad energética, mejorando autonomía y seguridad para vehículos eléctricos, aunque el coste es un desafío.
CALB lanza una batería de estado sólido de 60 Ah con alta densidad energética, mejorando autonomía y seguridad para vehículos eléctricos, aunque el coste es un desafío.
© A. Krivonosov
El fabricante chino de baterías CALB ha presentado una nueva batería de estado sólido con una capacidad de 60 Ah, lo que podría mejorar significativamente la eficiencia de los vehículos eléctricos. Según la empresa, este tipo de batería puede casi duplicar la autonomía con una sola carga, aunque el coste sigue siendo un obstáculo importante para su adopción generalizada.
Los desarrolladores afirman que la densidad energética de la nueva batería supera los 450 Wh por kilogramo, aproximadamente el doble que la de las baterías modernas de fosfato de hierro y litio, incluida la línea Blade 2.0 de BYD. Sin embargo, el precio de estas celdas también es aproximadamente el doble.
Actualmente, producir baterías de estado sólido cuesta alrededor de 12 centavos por vatio-hora, mientras que las baterías convencionales de electrolito líquido cuestan menos de 6 centavos. Para ponerlo en contexto, un paquete de baterías estándar de 100 kWh podría costar unos 5.800 dólares.
A pesar del alto coste, la tecnología ofrece varias ventajas clave. La nueva celda es más ligera y ocupa menos espacio que las baterías tradicionales de capacidad similar. Esto se logra mediante el uso de un electrolito sólido de sulfuro, un cátodo de alto contenido en níquel y un ánodo compuesto de silicio.
Este diseño mejora la densidad energética, aumenta la seguridad y ayuda a que la batería funcione mejor en temperaturas frías. Los datos de la empresa muestran que la batería puede conservar hasta el 90% de su capacidad incluso en condiciones de frío, mientras que las baterías convencionales podrían perder hasta el 40%. Otro beneficio es la carga rápida: la batería de estado sólido admite carga de 6C+, lo que en teoría permite una carga completa en unos diez minutos.
La seguridad mejorada también se considera una ventaja importante de la tecnología. A diferencia de las baterías normales, no hay electrolito líquido que pueda incendiarse si se daña. La batería ya ha superado pruebas de punción, presión y alta temperatura según el nuevo estándar chino para baterías de estado sólido.
CALB planea utilizar estas baterías en aviones eléctricos de despegue y aterrizaje vertical y en robótica, donde la compacidad y la alta densidad energética son especialmente cruciales. Los suministros para fabricantes de automóviles podrían comenzar alrededor de 2027.
Mientras tanto, otros actores importantes del mercado como CATL y BYD también están desarrollando activamente baterías de estado sólido. Los expertos estiman que la adopción masiva en vehículos eléctricos podría despegar solo después de 2030, cuando los costes de producción bajen significativamente.