Micron prevé fuerte aumento de demanda de RAM en vehículos autónomos
Micron anticipa que los coches autónomos podrían necesitar más de 300 GB de RAM, impulsando la demanda en el sector automotriz. Descubre cómo afecta a la memoria y el mercado.
Micron anticipa que los coches autónomos podrían necesitar más de 300 GB de RAM, impulsando la demanda en el sector automotriz. Descubre cómo afecta a la memoria y el mercado.
© A. Krivonosov
Micron prevé un fuerte aumento de la demanda de RAM en el sector automotriz. Según su CEO Sanjay Mehrotra, los futuros vehículos con sistemas avanzados de conducción autónoma podrían necesitar más de 300 GB de memoria RAM.
Este incremento en los requisitos surge del desarrollo de la tecnología de conducción autónoma. Los coches con autonomía de Nivel 4 se están convirtiendo en "supercomputadoras sobre ruedas", procesando grandes volúmenes de datos en tiempo real. Esto exige memoria de alta velocidad y potentes sistemas de computación.
La declaración se hizo en el contexto de los sólidos resultados financieros de la empresa. Los ingresos de Micron para el segundo trimestre alcanzaron los 23.860 millones de dólares, cifra muy superior a la del año anterior. El principal motor de crecimiento sigue siendo la demanda de memoria para sistemas de inteligencia artificial.
En paralelo, la compañía está ampliando su producción y planea inaugurar nuevas instalaciones en varios países. Sin embargo, incluso con mayor capacidad, el mercado podría enfrentar un nuevo desafío: la adopción generalizada de coches sin conductor.
Actualmente, la mayoría de los vehículos requieren alrededor de 16 GB de memoria, pero la transición a niveles más altos de autonomía multiplicará estas necesidades. Otros actores del mercado también se están desarrollando activamente en esta dirección. Por ejemplo, Nvidia colabora con los fabricantes de automóviles BYD, Geely, Isuzu y Nissan para implementar la plataforma Drive Hyperion, diseñada para la autonomía de Nivel 4.
Los expertos señalan que la adopción de estos vehículos puede llevar tiempo debido a los altos costos y las restricciones legislativas. A largo plazo, sin embargo, esto podría generar una nueva ola de demanda de memoria, e incluso una escasez en el mercado si los fabricantes no aumentan su capacidad a tiempo.