Experimento de refrigeración líquida en MacBook Neo: mejoras de rendimiento
Descubre cómo un experimento con refrigeración líquida en el MacBook Neo mejoró su rendimiento un 21,2%, superando incluso al MacBook Air M1. Resultados sorprendentes.
Descubre cómo un experimento con refrigeración líquida en el MacBook Neo mejoró su rendimiento un 21,2%, superando incluso al MacBook Air M1. Resultados sorprendentes.
© Apple
Un experimento reciente ha demostrado el verdadero potencial del MacBook Neo con un sistema de refrigeración alternativo. Este portátil, que cuesta 600 dólares y cuenta con el procesador Apple A18 Pro, utiliza refrigeración pasiva y reduce su rendimiento bajo cargas pesadas para evitar el sobrecalentamiento. Los youtubers Jack y Alex decidieron poner a prueba los límites del chip. En una primera prueba, aplicaron una almohadilla térmica de 2,5 mm al procesador, lo que mejoró el rendimiento un 14% y redujo la temperatura 3 grados respecto a la configuración estándar.
No conformes con esa mejora modesta, construyeron un sistema de refrigeración líquida para el portátil. Usando una fresadora de sobremesa, fabricaron un bloque de agua de cobre con microaletas y una cubierta de acrílico sellada, cortaron un agujero en la carcasa del MacBook Neo y conectaron el circuito con tubos y una bomba casera, permitiendo el contacto directo del agua con el procesador. El portátil con refrigeración líquida externa acabó pareciendo una creación de Frankenstein, pero funcionó de forma estable sin estrangulamiento térmico.
Los resultados superaron las expectativas. En Cinebench 2026, el MacBook Neo con refrigeración líquida obtuvo 1.938 puntos en la prueba multicore, un aumento del 21,2% respecto al MacBook Neo estándar e incluso superando los 1.836 puntos del MacBook Air M1. En 3DMark Solar Bay Extreme, el portátil alcanzó 1.540 puntos, estableciendo un nuevo récord para el modelo. Este detalle es importante porque confirma que la limitación de potencia del MacBook Neo se debe únicamente a su refrigeración pasiva, y que el potencial del procesador A18 Pro es significativamente mayor.
Aunque cortar un agujero en la carcasa y conectar una bomba externa resulta muy poco práctico para usuarios cotidianos, este proyecto muestra que una refrigeración más eficiente podría hacer que las líneas MacBook Neo y MacBook Air fueran mucho más potentes. En la práctica, esta experiencia subraya las capacidades de los procesadores de Apple y plantea la posibilidad de mejoras en la refrigeración de futuros modelos.