Refrigeración en MacBook M5: cómo afecta al rendimiento y juegos

Las pruebas recientes demuestran que el diseño del sistema de refrigeración influye notablemente en el rendimiento de los portátiles de Apple con el chip M5. Aunque los procesadores Apple Silicon destacan por su eficiencia energética, los modelos con refrigeración pasiva, como el MacBook Air, quedan claramente rezagados frente a los dispositivos con refrigeración activa en cargas de trabajo sostenidas.

En varios juegos, entre ellos Cyberpunk 2077 y Baldur's Gate 3, la diferencia de rendimiento puede alcanzar hasta un 40%. Esto se debe a las limitaciones térmicas: el MacBook Air sin ventilador opera a unos 9W, mientras que el MacBook Pro puede mantener aproximadamente 20W. Esta disparidad afecta directamente a la estabilidad de los fotogramas por segundo. Por ejemplo, en Cyberpunk 2077, el Air rinde unos 54 FPS, mientras que el Pro alcanza 76 FPS.

Un patrón similar aparece en otras tareas exigentes. Inicialmente, ambos dispositivos muestran resultados comparables. Sin embargo, con el tiempo, el MacBook Air empieza a reducir el rendimiento debido al sobrecalentamiento, mientras que el MacBook Pro mantiene un funcionamiento estable gracias a su sistema de refrigeración activa. A pesar de esto, la versión con el M5 sigue demostrando una mejora notable respecto a la generación anterior.

En conjunto, el MacBook Air sigue siendo una solución versátil para tareas cotidianas e incluso puede manejar cargas de trabajo pesadas. No obstante, para un uso intensivo prolongado y para juegos, el MacBook Pro es la opción más adecuada. La diferencia en refrigeración continúa desempeñando un papel crucial para desbloquear todo el potencial del chip.