El chip D3 de Tesla: procesador espacial para IA y computación orbital

Tesla presentó su nuevo chip especializado D3 (Dojo 3) en la exposición TERAFAB de Austin, diseñado para operaciones espaciales y destinado a abordar grandes desafíos computacionales en inteligencia artificial y computación orbital. Durante una presentación sobre la estrategia de chips de Tesla, Elon Musk subrayó que este procesador será un componente clave en los planes futuros de la empresa, junto con proyectos de xAI y SpaceX.

A diferencia de los chips anteriores de la serie Dojo—D1 y D2, orientados a supercomputadores terrestres para entrenar sistemas autónomos y procesar datos—, el D3 está construido para funcionar en el vacío del espacio y no está limitado por la red eléctrica terrestre ni las restricciones de refrigeración. La idea es que ubicar capacidad computacional en órbita superará las barreras para escalar centros de datos tradicionales y respaldará el desarrollo de IA a nivel de teravatios y más allá.

El chip D3 está optimizado para las condiciones extremas de la órbita: puede manejar mayor potencia y temperaturas, y ofrece una resistencia mejorada a la radiación, algo esencial sin el campo magnético protector de la Tierra. Estas características lo hacen apto para su uso en sistemas de servidores orbitales que funcionan con radiación solar constante, reduciendo la necesidad de baterías voluminosas y configuraciones de refrigeración complejas.

Musk también afirmó que en los próximos años, el costo de lanzar chips computacionales al espacio podría ser menor que construir y operar centros de datos terrestres convencionales. El plan es integrar procesadores D3 en grandes racks de servidores orbitales con capacidades de hasta 100 kilovatios, lanzados mediante el cohete Starship, para proporcionar servicios de IA las 24 horas en el espacio.

A diferencia de otros proyectos, como los chips AI5 y AI6 enfocados en vehículos autónomos y robótica, el D3 servirá como la columna vertebral oculta de una infraestructura computacional masiva. Esta configuración podría manejar el procesamiento de datos de IA, respaldar redes interplanetarias e incluso ayudar a construir una infraestructura de "internet espacial".