Observación en tiempo real de transistores en CPU con nueva tecnología
Descubre cómo una tecnología experimental usa radiación de terahercios para observar transistores en CPU en tiempo real, ofreciendo ventajas y riesgos de seguridad.
Descubre cómo una tecnología experimental usa radiación de terahercios para observar transistores en CPU en tiempo real, ofreciendo ventajas y riesgos de seguridad.
© D. Novikov
Los científicos han presentado una tecnología experimental que permite observar en tiempo real la actividad de los transistores dentro de una unidad central de procesamiento. Este método ofrece nuevas capacidades, pero también plantea riesgos potencialmente graves para la seguridad de los datos.
La técnica se basa en equipos de laboratorio, concretamente un analizador de redes vectoriales, que genera una señal de microondas con una frecuencia y fase específicas. Esta señal se convierte en radiación de terahercios y se dirige a un microchip en funcionamiento, donde rebota en los transistores activos.
Las señales reflejadas regresan a un receptor y se comparan con los valores originales. Pequeños cambios en la amplitud y la fase permiten a los investigadores detectar la actividad interna del procesador. Para mejorar la precisión, el equipo modificó el equipo y utilizó un detector homodino, que puede distinguir variaciones de señal extremadamente débiles frente al ruido de fondo.
Una ventaja clave de este método es su capacidad para literalmente "mirar dentro" de un procesador en funcionamiento, algo que las herramientas de diagnóstico tradicionales no permitían. Esto abre nuevas perspectivas para probar y analizar chips complejos.
Sin embargo, la tecnología tiene limitaciones significativas. Los procesadores complejos de múltiples capas con arquitecturas 3D dificultan la identificación precisa de las fuentes de señal, y el ruido del equipo puede distorsionar los resultados. Los expertos también advierten de una amenaza de seguridad potencial: en teoría, la tecnología podría permitir la extracción de datos durante la operación del procesador, evitando los métodos de encriptación tradicionales.