De acuerdo con los datos de Omdia, los envíos mundiales de smartphones alcanzaron 298,5 millones de unidades en el primer trimestre de 2026, lo que supone un incremento interanual del 1%. A pesar de esta subida, los expertos advierten de que el resultado obedece sobre todo a factores coyunturales y no a un auténtico repunte de la demanda.
Los grandes fabricantes —Samsung, Apple y Xiaomi entre ellos— movieron ficha con antelación para aumentar sus envíos, temiendo las próximas subidas de precio de la memoria y otros componentes. Eso elevó las cifras de envío, pero las ventas reales no siguen el mismo ritmo. La consecuencia es un desequilibrio creciente en el mercado: los inventarios se apilan en almacenes y canales de venta, mientras que la demanda final de los usuarios se mantiene apagada. Los precios elevados y la incertidumbre económica están llevando a los consumidores a retrasar la renovación de sus dispositivos, especialmente en la gama alta.
Samsung conservó el primer puesto con 65,4 millones de unidades enviadas (+8%). Apple ocupó la segunda posición con 60,4 millones (+10%), en parte gracias al buen comportamiento de la serie iPhone 17. Por el contrario, Xiaomi sufrió el descenso más acusado dentro del top 5, un 19% menos, hasta los 33,8 millones de unidades, lo que refleja la creciente presión sobre el segmento de entrada. OPPO (que incluye a realme y OnePlus) y vivo vieron retroceder sus envíos un 6% y un 7%, respectivamente. La nota discordante la puso Honor, que disparó sus envíos un 19% gracias, sobre todo, al crecimiento en los mercados internacionales.
Los analistas apuntan a que el mercado atraviesa una fase de interrupción de la oferta, provocada por el encarecimiento de componentes clave como la memoria RAM, la memoria flash y los procesadores. Para congelar costes, fabricantes y distribuidores han estado acumulando dispositivos por adelantado, lo que ha hinchado temporalmente las cifras trimestrales.
Sin embargo, se espera que este impulso sea efímero. Ya en el segundo trimestre se anticipa una corrección: habrá que dar salida al inventario acumulado y los volúmenes de envío tenderán a enfriarse. La presión podría intensificarse en la segunda mitad de 2026 si los costes de los componentes continúan al alza y el poder adquisitivo de los consumidores sigue ajustado.
Según Omdia, el mercado está transitando de una expansión agresiva hacia una estabilización prudente. Los fabricantes se verán obligados a recortar los envíos, gestionar con cautela los inventarios y proteger los márgenes, lo que limitará el potencial de crecimiento global de la industria.