Apple ha tenido una demanda inesperadamente alta para su MacBook Neo de 599 dólares. El portátil se convirtió rápidamente en un éxito entre los usuarios que buscan una máquina asequible para trabajar con documentos o como alternativa a Chromebook.
Durante la última conferencia de resultados, el CEO Tim Cook admitió que la demanda superó las previsiones. Dijo que la empresa subestimó el entusiasmo por este modelo, lo que provocó problemas de suministro.
Como respuesta, el analista Tim Culpan informa que Apple ha realizado un nuevo pedido a TSMC de procesadores A18 Pro, los mismos chips que utiliza el MacBook Neo. Esto permitirá aumentar la capacidad de producción y acercar a la compañía a su objetivo de 10 millones de unidades.
La situación podría afectar la estructura de costes. Según fuentes, los primeros lotes emplearon chips con un núcleo gráfico parcialmente desactivado, esencialmente versiones modificadas del iPhone 16 Pro. Los nuevos lotes deberán fabricarse desde cero, lo que implica costes más elevados, incluyendo la memoria.
Paralelamente, ya se habla de futuras actualizaciones. Circulan rumores sobre un MacBook Neo con el chip A19 Pro de próxima generación de la gama iPhone, así como un posible incremento de RAM a 12 GB.
De momento, la prioridad de Apple es estabilizar el suministro y satisfacer la demanda sin realizar cambios de hardware en el modelo actual.