AMD desarrolla una nueva función para futuros procesadores Ryzen con el objetivo de mejorar la interacción de los chips con Windows y Linux. Introduce un campo CPPC llamado HighestFreq, que permite al sistema operativo obtener directamente del firmware la frecuencia máxima real de los núcleos.
La tecnología CPPC ya se utiliza en procesadores AMD modernos para transmitir datos de rendimiento e información sobre el núcleo preferido. En Linux, estos datos los gestiona el controlador AMD P-State; en Windows, ayudan a distribuir tareas entre núcleos y a gestionar el aumento de frecuencia.
Actualmente, los sistemas operativos dependen de indicadores de rendimiento aproximados que no siempre reflejan las frecuencias reales. AMD señala que la relación entre rendimiento y frecuencia no es lineal, lo que puede causar errores en los cálculos de aumento de frecuencia.
La nueva función HighestFreq busca solucionar esto. En lugar de basarse en estimaciones, Windows y Linux podrán obtener la frecuencia máxima real directamente del procesador, lo que permitirá una distribución de carga más precisa y una mejor gestión del rendimiento.
AMD aclara que no se trata de un nuevo modo de overclocking ni de aumentar frecuencias. El cambio apunta únicamente a mejorar la precisión de los planificadores de tareas y los algoritmos de gestión de energía.
Por ahora, el parche se prepara para Linux y la función se considera para su inclusión en el estándar ACPI 6.7. El soporte podría llegar a Windows 11 si Microsoft implementa compatibilidad con HighestFreq.