Tras la afirmación del grupo de ransomware Nitrogen de haber robado unos 8 TB de datos internos, Foxconn confirmó que varias de sus instalaciones en Norteamérica sufrieron un ciberataque. El incidente afectó a las plantas de fabricación de la compañía, un proveedor clave de electrónica para Apple y otras grandes marcas.
Según WIRED, los atacantes aseguran haber accedido a una amplia gama de información, incluidos materiales sobre proyectos de clientes. El grupo busca extorsionar a Foxconn alegando el robo de 8 TB de datos que incluirían esquemas y detalles de proyectos de clientes como Dell, Google, Apple y Nvidia.
No es la primera vez que Foxconn sufre un ataque de ransomware. La empresa ya había enfrentado incidentes similares en México y otras regiones, donde se interrumpieron líneas de producción y se exigieron rescates en criptomonedas.
Los efectos del ataque actual provocaron interrupciones en instalaciones estadounidenses. Un empleado, que pidió anonimato, relató que les ordenaron apagar las computadoras y no iniciar sesión. Los relojes registradores dejaron de funcionar, por lo que se usaron hojas de papel para llevar el control horario.
También se reportaron problemas en la infraestructura de red y paros temporales en algunos procesos. Fuentes indican que los archivos difundidos por los atacantes no contienen materiales confirmados que estén directamente vinculados a Apple.
Foxconn asegura que la situación está bajo control y que las plantas afectadas retoman sus operaciones con normalidad.
Los expertos señalan que este ataque se inscribe en una tendencia creciente de campañas de ransomware dirigidas a grandes cadenas de suministro manufactureras. El objetivo no es solo el robo de datos, sino también la interrupción de la logística y la producción.