Samsung está explorando la posibilidad de incorporar refrigeración líquida en sus futuros Galaxy, según medios coreanos. La compañía cree que esta tecnología podría reducir la acumulación de calor y mejorar la estabilidad del rendimiento, especialmente durante juegos, tareas de IA y otras cargas pesadas del procesador.
De acuerdo con Sisa Journal-e, se ha formado un equipo dedicado en el instituto de investigación de tecnología de fabricación de Samsung para centrarse en la refrigeración activa. El equipo desarrolla soluciones de disipación de calor tanto por aire como por líquido, que podrían aparecer eventualmente en dispositivos Galaxy comerciales.
La refrigeración por aire en teléfonos suele basarse en un pequeño ventilador integrado para bajar rápidamente las temperaturas, pero añade peso, ruido y complejidad. La refrigeración líquida, en cambio, podría ser más silenciosa y compacta, aunque es más difícil de implementar debido a los requisitos de resistencia al agua y al espacio interno limitado.
Muchos sistemas híbridos actuales usan un ventilador para el enfriamiento inicial y un circuito líquido para la disipación extra de calor. Estas configuraciones se han visto en teléfonos gaming de marcas chinas y en dispositivos con miniventiladores activos. Sin embargo, el investigador principal Park Min indicó que Samsung quiere optar por un sistema líquido sin ventilador para evitar ruidos y otros inconvenientes.
El interés de Samsung por nuevos métodos de refrigeración tiene sentido. Los teléfonos modernos manejan cada vez más tareas locales intensivas de IA, juegos exigentes y chips potentes que requieren una gestión térmica estable. El tema es especialmente sensible para Samsung tras la controversia del Galaxy S22, donde un servicio de optimización de juegos reducía el rendimiento para controlar el calor.
Si el desarrollo llega a los modelos de producción, la refrigeración líquida podría convertirse en un diferenciador clave para los futuros Galaxy. Según Park Min, el calor elevado afecta directamente al rendimiento del procesador y los componentes de potencia, y aumenta el riesgo de fallos electrónicos. También señaló que Apple ya está patentando tecnologías de refrigeración activa, lo que sugiere que la adopción comercial de estos sistemas en los smartphones podría no estar lejos.