Xiaomi estrena por primera vez su serie T en su mercado local. Los Xiaomi 17T y 17T Pro, que ya estaban disponibles a nivel global, llegan ahora a China con especificaciones casi idénticas pero precios mucho más bajos. La línea T había sido exclusiva para mercados internacionales desde que el Mi 9T se lanzó en 2019.
El Xiaomi 17T estándar monta una pantalla OLED LTPS de 6,59 pulgadas a 12 bits con tasa de refresco de 120 Hz, un chip MediaTek Dimensity 8500 Ultra, una cámara principal de 50 MP, una ultra gran angular de 12 MP, un teleobjetivo de 50 MP con zoom óptico 5x y una cámara selfie de 32 MP. La diferencia clave con el modelo global está en la batería: pasa de 6.500 mAh a 7.000 mAh.
En China, el Xiaomi 17T Pro es prácticamente un calco de la versión global. Incorpora una pantalla OLED LTPS de 6,83 pulgadas a 12 bits con 144 Hz, un chip Dimensity 9500 y el mismo conjunto de cámaras que el 17T, aunque el sensor principal de 50 MP es más grande. La batería de 7.000 mAh, la carga rápida por cable de 100 W y la inalámbrica de 50 W se mantienen intactas.
Lo que realmente marca la diferencia son los precios. En China, el Xiaomi 17T con 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento cuesta solo 2.999 yuanes, unos 385 euros. La misma configuración en Europa vale 749,99 euros. La variante de 12/512 GB se vende por 3.499 yuanes (unos 450 euros) en China, frente a los 799,99 euros globales. Esta brecha tan grande pone de manifiesto cómo los precios regionales, los impuestos y los canales de distribución inflan los precios de Xiaomi fuera de China.
El Xiaomi 17T Pro también resulta mucho más barato en China. El modelo base de 12/256 GB cuesta 3.999 yuanes (unos 515 euros), el de 12/512 GB sale por 4.499 yuanes (580 euros) y el tope de gama con 16/512 GB alcanza los 4.799 yuanes (615 euros). Para que sirva de referencia, el 17T Pro global con 12/512 GB se comercializa a 999,99 euros en Europa.
Sobre el papel, estas versiones chinas del Xiaomi 17T resultan especialmente atractivas. Los compradores obtienen un hardware casi idéntico al de sus homólogos europeos, y en el caso del 17T base, incluso una batería de mayor capacidad. No obstante, para el mercado global, este lanzamiento subraya una tendencia preocupante: los mismos teléfonos en China y Europa se diferencian cada vez más no por su interior, sino por su precio.