Tornyol Systems mostró la primera destrucción confirmada de un insecto en pleno vuelo mediante su microdron autónomo. En el vídeo publicado, el aparato de unos 40 g derriba una polilla en el aire, aunque los mosquitos siguen siendo el objetivo principal del proyecto. Tornyol considera la prueba un paso importante hacia un sistema capaz de reducir de forma notable las poblaciones de mosquitos alrededor de las viviendas. El proyecto busca apoyar la lucha contra enfermedades transmitidas por insectos, como la malaria y el virus del Nilo Occidental.
Para detectar los objetivos, los desarrolladores utilizan la estación terrestre LeSonar2 con una matriz de sonar en fase. El conjunto incluye 380 micrófonos de calidad similar a los de un smartphone y una FPGA Artix-7, con los que puede crear un mapa tridimensional del entorno. El sistema debe localizar insectos y guiar al dron para interceptarlos a una distancia de hasta 8 m.
La primera versión del concepto se presentó en Hackaday Supercon 2024 como un sistema de detección y eliminación de mosquitos basado en electrónica asequible. Desde entonces, el diseño se ha reducido considerablemente y se ha perfeccionado. El procesamiento de datos y el control todavía dependen de un ordenador externo, pero Tornyol prepara el traslado de los cálculos al hardware integrado para que en el futuro no haga falta un PC independiente.
En Estados Unidos, la empresa ofrecía anteriormente un depósito reembolsable de 100 dólares por el dron y la estación base. Tras el lanzamiento, los compradores podrían elegir entre una suscripción de 50 dólares al mes o un pago único de 1.100 dólares por el conjunto completo.