El entusiasta chino NexFrame creó un sistema de refrigeración totalmente pasiva para una NVIDIA GeForce RTX 4060. En lugar del disipador de serie, instaló un enorme bloque con aletas de aluminio de unos 2,5 kg, que evacúa el calor mediante la convección natural del aire.
La estructura es varias veces más grande que la propia tarjeta gráfica. Utiliza una base de cobre con tubos de calor para llevar la energía térmica desde la GPU hasta las aletas de aluminio. La gran separación entre las placas facilita que el aire caliente ascienda sin ayuda de ventiladores.
Durante una prueba con juegos, la temperatura de la GPU se situó supuestamente en unos 58 °C, mientras que el punto caliente alcanzó 71 °C. No se utilizaron ventiladores. Sin embargo, la prueba se realizó en una bancada abierta, por lo que las temperaturas podrían ser bastante más altas dentro de una caja cerrada.
El programa de monitorización mostró un consumo de 198 W para la tarjeta gráfica, aunque lo más probable es que la lectura fuera incorrecta. La potencia oficial de la GeForce RTX 4060 es de 115 W, así que una cifra cercana a 200 W resulta muy poco habitual para este modelo y requiere una comprobación independiente.
El resto de los componentes del ordenador también se refrigeró sin ventiladores. Para el procesador Intel de seis núcleos, el modder utilizó un Noctua NH-P1 pasivo, mientras que el chip consumió aproximadamente entre 35 y 50 W durante la prueba. El proyecto demuestra que un PC para juegos silencioso es posible, aunque exige disipadores enormes, una configuración abierta y un control cuidadoso de las temperaturas.