USB 2.0 y USB 3.0: diferencias y dónde conectar cada dispositivo

USB 2.0 frente a USB 3.0: velocidad, potencia y puerto correcto
© A. Krivonosov

Los puertos USB suelen parecer iguales, pero la diferencia entre USB 2.0 y USB 3.0 puede ser enorme. Un ratón o un teclado funcionará bien con ambos estándares, mientras que un SSD externo, una memoria rápida, una capturadora o una webcam 4K puede perder gran parte de su rendimiento en un puerto antiguo.

Cómo distinguir USB 2.0 de USB 3.0

El plástico interior de un puerto USB 2.0 Tipo A suele ser negro o blanco, mientras que USB 3.0 normalmente es azul. El color solo sirve como pista. El logotipo SS de SuperSpeed o las especificaciones del equipo son referencias más fiables.

La principal diferencia es la velocidad

USB 2.0 tiene un límite teórico de 480 Mbit/s y en transferencias reales suele quedarse en unos 20–40 MB/s. USB 3.0 alcanza 5 Gbit/s y una unidad externa rápida puede mover varios cientos de megabytes por segundo. El resultado también depende de la unidad, el controlador, el cable y los archivos.

La diferencia se nota al copiar vídeos, fotos, copias de seguridad o juegos. Por eso, los SSD externos, las memorias rápidas y las bases para discos deberían conectarse a USB 3.0 o a una versión posterior.

Más ancho de banda

Las webcams 4K, capturadoras, interfaces de audio y unidades externas manejan grandes flujos de datos. Un puerto lento puede reducir la calidad, los fotogramas por segundo o la respuesta. USB 3.0 les ofrece mucho más margen.

También cambia la alimentación

En modo estándar, USB 2.0 suministra hasta 2,5 W y USB 3.0 hasta 4,5 W. Los puertos de carga y USB Power Delivery pueden entregar más. Si un dispositivo se desconecta, cambiar de puerto puede ayudar, aunque el cable, el hub o el propio equipo también pueden ser responsables.

Por qué USB 2.0 sigue existiendo

Ratones, teclados, impresoras y receptores inalámbricos transmiten pocos datos. USB 2.0 sigue siendo suficiente y barato, y permite reservar los puertos rápidos para almacenamiento y vídeo.

Compatibilidad en ambos sentidos

Un dispositivo USB 2.0 funciona en un puerto USB 3.0, pero no se vuelve más rápido. Un dispositivo USB 3.0 normalmente también funciona en USB 2.0, aunque queda limitado por el estándar antiguo.

Conclusión

Los dispositivos que mueven muchos datos deben ir a USB 3.0 o posterior. USB 2.0 es suficiente para controles y periféricos sencillos.