Ingenieros de la University of California San Diego han creado un prototipo de anillo inteligente para la monitorización bioquímica continua. El dispositivo analiza el sudor de la superficie del dedo y puede seguir de forma simultánea hasta cuatro de seis biomarcadores: glucosa, cetonas, vitamina C, ácido úrico, lactato y alcohol. El estudio se publicó el 23 de julio de 2026 en Nature Communications.
No hace falta practicar deporte ni provocar la sudoración. Un hidrogel osmótico integrado genera una diferencia de presión y extrae sin dolor una pequeña cantidad de líquido a través de la piel. Después, unos sensores electroquímicos determinan la concentración de las sustancias elegidas y los resultados se envían de forma inalámbrica a una aplicación para smartphone.
En las pruebas con voluntarios sanos y personas con diabetes tipo 1, las lecturas de glucosa fueron muy similares a las de los sistemas comerciales de monitorización continua. Las mediciones de cetonas también coincidieron con las de analizadores de sangre portátiles. Según los autores, controlar ambos indicadores a la vez podría ayudar en el futuro a ajustar mejor las dosis de insulina. Aun así, el anillo sigue siendo un prototipo de investigación y no está pensado para tomar decisiones médicas por cuenta propia.
El prototipo integra una matriz de sensores, un microcanal para el sudor, electrónica de bajo consumo y una batería flexible recargable de zinc–óxido de plata. Una carga ofrece unas 12 horas de funcionamiento continuo, mientras que la calibración individual de los sensores se mantuvo estable durante cerca de dos meses. La carcasa de polímero está impresa en 3D y todavía es bastante más voluminosa que la de los anillos inteligentes convencionales.
A diferencia de los wearables comerciales, centrados sobre todo en el pulso, la temperatura, la actividad y el sueño, este sistema incorpora sensores moleculares. Eso podría ampliar de forma notable las capacidades de estos dispositivos, aunque los investigadores aún deben reducir el tamaño del anillo, mejorar la autonomía y confirmar la precisión en estudios más amplios.