Oura vs Samsung por la patente del Galaxy Ring: lo que está en juego para los anillos inteligentes

Oura, uno de los pioneros del mercado de los anillos inteligentes, demandó a Samsung y acusa al gigante coreano de usar indebidamente su patente en la creación del Galaxy Ring. La demanda, presentada ante un tribunal federal de Estados Unidos, gira en torno a la patente n.º 11.868.178, con el título Wearable Computing Device. El documento describe un diseño de anillo que integra sensores, electrónica y una batería curvada, un componente considerado clave para fabricar anillos inteligentes delgados.

La queja apunta no solo a Samsung, sino también a otras tres empresas: la india Noise (Nexxbase Marketing), Reebok y Zepp Health. Oura sostiene que estos competidores estarían replicando soluciones técnicas fundamentales y reclama el pago de regalías. Amparada en la misma patente, Oura ya obligó a Circular y Ringconn a pagar licencias, mientras Ultrahuman impugna una prohibición de ventas en Estados Unidos.

Samsung intentó adelantarse a la disputa en 2024 con una contrademanda, alegando que las patentes de Oura eran excesivamente amplias y que la compañía buscaba monopolizar funciones comunes de los anillos inteligentes. Un tribunal federal desestimó esa presentación al concluir que Oura no había mostrado intención de reclamar específicamente contra el Galaxy Ring.

El panorama ahora es otro: Oura presentó formalmente sus acusaciones y Samsung tendrá que defender su nuevo anillo en los tribunales. Es probable que la compañía coreana vuelva a sostener que la patente de Oura es inválida o no aplicable. El desenlace es incierto, pero el fallo podría moldear todo el ecosistema de los anillos inteligentes, un mercado que crece a gran velocidad y que cada vez más se convierte en un terreno de disputa por la propiedad intelectual. En la práctica, el caso funciona como una prueba temprana para ver dónde trazarán los tribunales la línea entre la ingeniería de base y las funciones que cualquier anillo necesita para poder operar.