NASA lanzará Pegasus desde un L-1011 para rescatar al telescopio Swift en junio de 2026

El telescopio espacial Swift, en servicio desde 2004 y dedicado al estudio de los estallidos de rayos gamma, atraviesa un momento delicado: su órbita se degrada con rapidez y, para finales de 2026, la nave podría reentrar en la atmósfera terrestre. Al carecer de motor propio, Swift no puede corregir su trayectoria, y a la NASA solo le queda un recurso: una misión de rescate con lanzamiento aéreo. El calendario deja un margen mínimo para equivocaciones.

Para lograrlo, el equipo ha elegido el cohete Pegasus, que despega desde el avión L-1011 Stargazer de Northrop Grumman. Según explicó el director de Katalyst, Gonhi Li, solo Pegasus puede alcanzar la órbita necesaria con un plazo tan ajustado. El cohete suma un historial amplio: desde 1990 ha completado 40 lanzamientos exitosos de un total de 45, y para esta operación será modificado, con una extensión y un ensanchamiento del vehículo más allá de su configuración habitual.

El lanzamiento está previsto para junio de 2026. Se espera que el Pegasus XL se encuentre con el telescopio y lo asegure mediante tres brazos robóticos. Será una maniobra que exigirá un cuidado extremo para no dañar los instrumentos científicos de Swift: una coreografía en la que la precisión importa más que la velocidad.

Si la operación tiene éxito, Swift regresará a su órbita anterior y podrá retomar sus observaciones. Para Katalyst, la apuesta es igual de alta: un rescate exitoso marcaría un hito y colocaría a la empresa en posición de asumir trabajos más complejos en el espacio. Es un plan ambicioso, el tipo de misión que puede redefinir lo que es posible en órbita.