En Kickstarter ha aparecido un accesorio para iPhone poco habitual: el Reetle SmartInk I. Se trata de una pantalla E Ink compacta que se acopla a la parte trasera del teléfono como una funda protectora convencional. Sus creadores lo plantean como un añadido versátil: no solo sirve para leer libros electrónicos, también para mostrar desde códigos QR y listas de tareas hasta tarjetas de embarque. Dicho de otro modo, convierte la trasera del móvil en un panel de información de consulta rápida.
La gran baza de la tecnología E Ink está en primer plano: el contenido se mantiene legible incluso bajo luz solar intensa y no necesita retroiluminación. A cambio, el refresco es más lento, así que se lleva mejor con contenidos estáticos. El SmartInk I se decanta por ese nicho, donde pesan más el bajo consumo y la legibilidad que cualquier animación, una elección que aquí encaja.
En la hoja técnica, la pantalla mide 3,97 pulgadas y ofrece una resolución de 480 × 800 píxeles. La conexión se realiza por Wi‑Fi o Bluetooth a través de una aplicación compañera, sin enredos de cables. La compatibilidad abarca los iPhone de las series 14 a 17, con foco en dispositivos actuales.
Un único botón permite grabar una nota de voz que el sistema convierte en texto y resume brevemente mediante IA integrada, útil para capturar ideas al vuelo. La energía llega de una batería de 300 mAh; los desarrolladores señalan que brinda alrededor de 10 horas de uso. En la caja se incluye un cargador inalámbrico.
Por ahora, el SmartInk I busca financiación en Kickstarter con un precio de partida de 120 dólares. Si la campaña sale adelante, las primeras unidades deberían llegar a los patrocinadores en febrero de 2026. Como en cualquier iniciativa de micromecenazgo, conviene sopesar los riesgos financieros —más aún siendo el primer proyecto de Reetle—, aunque la propuesta se percibe como una forma sensata de apostar por una utilidad de consulta rápida y baja distracción.