Tensiones internas en Samsung: DRAM escasa y Galaxy S26

Las tensiones internas en Samsung se agudizan mientras los precios de la memoria se disparan. Según fuentes del sector, la división de semiconductores (DS) rechazó una petición de la unidad móvil, MX, para obtener DRAM adicional destinada a los próximos Galaxy. DS prioriza el margen ahora que la escasez permite vender a precios mucho más altos, un movimiento pragmático que, inevitablemente, genera rozaduras dentro de la compañía.

En lugar de un contrato anual habitual, las condiciones de suministro podrían revisarse cada tres meses. Eso obliga al negocio móvil a solicitar cupos de DRAM una y otra vez. La alta dirección intervino en las conversaciones, pero por ahora MX solo ha asegurado suministro para el último trimestre del año: una victoria táctica que deja el resto de la hoja de ruta al descubierto.

El encarecimiento es llamativo: un módulo LPDDR5X de 12 GB ronda hoy los 70 dólares, más del doble de los 33 de comienzos de año. Con la oferta ajustada, DS dirige chips a clientes externos al mejor precio posible, aunque eso limite los envíos a su propia división móvil. Es el trueque clásico de los conglomerados: margen inmediato frente a tracción de producto.

Los expertos prevén que la combinación de DRAM y NAND más caras, junto con las eficiencias del proceso de 2 nm, podría impulsar el beneficio operativo de Samsung hasta 69.000 millones de dólares en 2026. La compañía también aspira a que su negocio de fundición opere con beneficios de forma sostenida en 2027, una meta que ayuda a entender las decisiones duras de hoy, como rechazar la petición de memoria adicional de MX.

Este pulso interno podría traducirse en retrasos o en precios de lanzamiento más altos para la familia Galaxy S26, prevista para febrero de 2026. Aun así, en muchos mercados los buques insignia de Samsung suelen recibir rebajas con rapidez, de modo que el consumidor quizá no note un golpe de precio tan brusco, aunque la foto del primer día sugiera lo contrario.