Batería de 20.000 mAh de Samsung: promesa y desafíos para smartphones

Samsung podría estar preparando un salto notable en la autonomía de los smartphones, aunque por delante hay obstáculos técnicos serios. Según fuentes cercanas, Samsung SDI prueba una batería experimental de 20.000 mAh para dispositivos móviles basada en tecnología de silicio‑carbono.

Los reportes apuntan a un diseño de doble celda con elementos de distinto tamaño. Un módulo alojaría 12.000 mAh con un grosor aproximado de 6,3 mm, mientras que el segundo sumaría otros 8.000 mAh con unos 4 mm. En conjunto, la configuración asciende a 20.000 mAh, el doble de lo que hasta hace poco marcaba el límite superior en teléfonos.

Incluso la celda de 12.000 mAh por sí sola ya supera las baterías de 10.000 mAh presentes en modelos como el Honor Win, señal de lo ambicioso del objetivo de Samsung. Cálculos preliminares indican que el conjunto completo podría ofrecer hasta 27 horas de pantalla activa y soportar alrededor de 960 ciclos de carga al año.

El problema, no obstante, es de calado. Fuentes señalan que durante las pruebas la batería presentó hinchamiento, lo que pone en duda su durabilidad y seguridad. En concreto, la celda menor de 8.000 mAh habría pasado de 4 a 7,2 mm de grosor, una cifra inasumible para dispositivos delgados.

Así que, aunque Samsung parezca recortar distancia frente a los fabricantes chinos en la carrera por las baterías de ultraalta capacidad, lo que hay por ahora sigue siendo claramente experimental. Sobre el papel, las cifras impresionan; en el uso real, serán la estabilidad y la fiabilidad las que determinen si —y cuándo— un paquete así llega a los móviles de producción en masa. El apetito por baterías más grandes es evidente, pero son los límites térmicos y los márgenes de seguridad —no las cifras de portada— los que acaban marcando el ritmo.