Xbox reorienta su estrategia: menos consolas, más Game Pass y juego en la nube

Para Xbox, 2025 se ha perfilado como uno de los años más duros de su historia. Las ventas de consolas de Microsoft en el Reino Unido se desplomaron un 39% interanual, y el panorama en Estados Unidos fue aún más sombrío: en noviembre, las ventas de Xbox cayeron un 70%. Algunos analistas calificaron ese mes como uno de los más negros para el mercado de consolas desde mediados de la década de 1990.

PlayStation también sufrió una desaceleración, aunque más suave. Las ventas de PS5 en el Reino Unido retrocedieron alrededor de un 12%, mientras que en Estados Unidos bajaron un 40% en el mismo periodo. La diferencia deja claro que el sector en conjunto está bajo presión, pero Xbox recibe el golpe más fuerte y cede terreno a mayor velocidad que sus rivales.

Con este telón de fondo, Microsoft acometió despidos de calado en su división de videojuegos y cerró varios proyectos prometedores. Aun así, la compañía no da la espalda al medio: está cambiando de rumbo. En lugar de redoblar la apuesta por el hardware, Microsoft concentra esfuerzos en la suscripción Game Pass, el juego en la nube y el lanzamiento de sus títulos en múltiples plataformas, incluidos ecosistemas competidores; una apuesta que prioriza el alcance por encima de la venta de consolas.

Xbox Cloud Gaming está en el centro de ese plan y permite que los grandes lanzamientos se ejecuten en móviles, PC, portátiles modestos e incluso en automóviles con sistemas compatibles. Con márgenes estrechos en consolas, el giro suena pragmático, aunque para los seguidores más fieles de Xbox supone una ruptura dolorosa con el ritmo conocido, centrado primero en la consola.

Microsoft, por su parte, transmite confianza. La cúpula de Xbox ha adelantado nuevas presentaciones y promete un calendario cargado de lanzamientos, incluido el muy esperado Forza Horizon 6. Tras un 2025 áspero, la tarea es clara pero cuesta arriba: demostrar que los servicios y la nube pueden devolver la confianza de los jugadores en un paisaje dominado por PlayStation y con la llegada de Switch 2 en el horizonte. Al final, el argumento lo construirán los juegos que lleguen, con constancia y peso propio.