La startup estadounidense Reflect Orbital planea iniciar en 2026 un experimento para reflejar la luz solar hacia la Tierra mediante satélites en órbita. La compañía propone naves con grandes espejos capaces de dirigir el reflejo a puntos seleccionados del planeta. La idea no tardó en encender el debate: los partidarios ven nuevas opciones para la infraestructura y los trabajos de emergencia, mientras que la comunidad científica advierte de riesgos para la astronomía y la ecología del cielo nocturno.
Según BODA.SU, el proyecto se presenta como un servicio de luz solar bajo pedido. Reflect Orbital sostiene que una iluminación temporal podría ayudar a zonas remotas, obras y operaciones de emergencia, además de tareas militares y civiles en las que la visibilidad nocturna resulta crucial. También menciona un posible apoyo a la energía solar, aunque ese punto despierta el mayor escepticismo entre los especialistas.
Con los planes actuales, el primer lanzamiento de demostración podría realizarse en la primavera de 2026. La empresa quiere organizar varias sesiones de prueba, dirigiendo luz reflejada a distintos lugares del mundo para demostrar que la tecnología puede controlarse con precisión. Mirando más allá, Reflect Orbital no oculta su ambición de desplegar una constelación numerosa: se habla de miles de satélites, una meta que llevaría la iniciativa mucho más allá de un experimento puntual.
En lo técnico, el concepto se basa en espejos de gran superficie que se orientan por breves periodos hacia un área concreta de la Tierra. La huella lumínica se prevé acotada, no pensada para cubrir territorios extensos. Aun así, los astrónomos no ocultan su inquietud: estas plataformas podrían agravar la contaminación lumínica, interferir en las observaciones y aumentar el número de imágenes arruinadas por destellos en los telescopios.
También hay interrogantes sobre los efectos en la vida y la seguridad. La luz nocturna altera los biorritmos de animales y humanos, y escalar el proyecto haría más difícil prever las consecuencias. Los científicos señalan riesgos para la aviación y el problema persistente de los desechos espaciales. Reflect Orbital afirma que la iluminación sería breve y estrictamente controlada, pero, en la práctica, solo las primeras pruebas dirán si la luz solar dirigida desde la órbita se convierte en una herramienta útil o en una nueva fuente de problemas.